Las familias de cuatro víctimas del accidente del vuelo 171 de Air India, ocurrido en junio cerca de Ahmedabad, presentaron una demanda en Estados Unidos contra Boeing y Honeywell, acusando a ambas compañías de negligencia en el diseño de los interruptores de combustible.
Según la denuncia, estos dispositivos presentaban fallos que provocaron la pérdida de potencia en los motores del Boeing 787, lo que derivó en la caída de la aeronave apenas 32 segundos después del despegue. El siniestro dejó 260 muertos y un único sobreviviente.
Las investigaciones preliminares de la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos de India revelaron que ambos interruptores aparecieron en posición de “CUTOFF”, lo que cortó el suministro de combustible.
La demanda busca responsabilizar a los fabricantes por lo que describen como un “defecto fatal” en el sistema de control de combustible. (Agencias)
