Todo el proceso eleccionario de las presidenciales 2025 en nuestro país fue reglamentado sólo con actos administrativos aprobados en el grado de “Resoluciones Administrativas” por la Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral y mediante “Instructivos” de la Presidencia interina de esta instancia de un Órgano de Poder. Ninguna ley convocó a este proceso.
Las encuestas. Conocido el desastre estadístico de las “empresas encuestadoras” que tanto en las elecciones presidenciales 2020 ocultaron 26 puntos porcentuales a favor de la izquierda política en el país y este 2025 más de 30 puntos, a título de: indecisos, nulos y blancos; la máxima instancia del OEP debe impedir que más estudios de opinión empañen la segunda vuelta presidencial. Es decir, que deben normar impidiendo que se hagan más estudios de opinión “tendenciosos” y con ello evitar que este nuevo proceso electoral del balotaje no sea empañado por intereses corporativo-políticos desde donde se le falta a la verdad al pueblo boliviano. Las encuestadoras ya no deben participar para el balotaje y el TSE no debe autorizarlas más hasta que una reforma legal electoral así lo defina.
Debate presidencial y vicepresidencial. El TSE debe organizar dos debates hacia el próximo 19 de octubre de 2025. Un primer debate en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra con los candidatos a vicepresidentes de las dos fuerzas políticas y un segundo debate presidencial en la ciudad de El Alto. Ambas ciudades son las que van a definir el voto fluctuante decisorio para ambos binomios.
Elección de Nuevo TSE. De los 7 Vocales que componen el TSE, 4 de ellos finalizan funciones este diciembre de 2025, seis semanas después de que se haya elegido e inicie a gobernar el nuevo presidente de Bolivia el 8 de noviembre de este mismo año. Dos vocales: Nelly Arista y Yajaira San Martín se quedan hasta el 2028 en virtud a su mandato constitucional de 6 años que comenzó el 5 de octubre de 2022, fecha en la que ambas autoridades fueron elegidas/designadas por la Asamblea Legislativa Plurinacional. El vocal presidencial, Gustavo Dávila, se queda en funciones efecto de su designación constitucional efecto de las prerrogativas presidenciales. Y hasta que el Tribunal Constitucional diga lo contrario, la normativa de su designación prevalece y surte eficacia jurídica.
El TSE organizó este 17 de agosto el décimo proceso eleccionario presidencial desde la reconquista a la democracia. Los vocales: Oscar Hassenteufel, Nancy Gutiérrez, Tahuichi Tahuichi y Francisco Vargas; cesarán funciones en diciembre próximo demostrando, con los matices de sinuosos caminos, sus perfiles altamente técnicos. No fueron infalibles, pero supieron recuperar aquello que se había perdido: la institucionalidad de un órgano de poder.
Los otros tres vocales que se quedan tendrán el desafío de organizar las “Elecciones Subnacionales 2026” en todo el país a través de los Tribunales Departamentales. Serán los nuevos asambleístas en el Legislativo que deberán designar el restante de cuatro vocalías, que será su deber inmediato.
El rol de la izquierda. Sin aparente presencia electoral en el sistema político, la izquierda se reconstruirá desde lo territorial tomando el poder desde lo local: municipal y departamental. Allí trazará su resistencia en el caso que no ocurra alguna mayor eventualidad.
El autor es Abogado y Periodista.
