El Gobierno confirmó la deportación del exministro de Gobierno, Arturo Murillo, desde Estados Unidos, y anunció la ejecución de un operativo interinstitucional con la Interpol, la Policía y la Fiscalía para su aprehensión.
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, informó ayer que Murillo llegaría a suelo boliviano alrededor de las cinco de la mañana en el aeropuerto de Viru Viru, Santa Cruz, donde se ejecutará su orden de aprehensión. La exautoridad fue deportada en un vuelo comercial de Boliviana de Aviación (BoA) la noche del miércoles.
Luego de los trámites iniciales, fue trasladado por vía aérea a El Alto con la debida escolta policial. Un juez determinará si será enviado al penal de San Pedro para cumplir con dos sentencias con la justicia boliviana y otros procesos pendientes, según informó el ministro de Gobierno, Roberto Ríos.
La autoridad reveló que Murillo pidió ser deportado a un tercer país, pero que la solicitud fue denegada por las autoridades migratorias norteamericana.
El exministro tiene una sentencia de ocho años de prisión por el sobreprecio en la compra de gases lacrimógenos en 2019 y otra de cinco años y cuatro meses por el ingreso al país de armamento no letal proveniente de Ecuador, durante los conflictos cuando ejercía el cargo con Jeanine Añez en la presidencia. El Gobierno afirma que también tiene otros cargos por los hechos de 2019.
Luego de ejercer como autoridad del Estado, Murillo fue detenido en Estados Unidos y condenado por lavado de dinero y corrupción. Tras cumplir su sentencia en este país en junio pasado, un juez dispuso su deportación a Bolivia.
