El Juicio de Responsabilidades contra Jeanine Añez abrirá las puertas al insoslayable Juicio de Responsabilidades a Evo Morales, por delitos cometidos en el ejercicio de la Presidencia, que abarcan aspectos tan sensibles como la violación del Referendo Constitucional del 21 de febrero de 2016, la masacre en el Hotel Las Américas, la quema de la Chiquitania, hasta la Gran Estafa del Fondo Indígena, entre otros.
En la actualidad existen tres aspectos importantes que viabilizan esta acción de justicia, gracias al voto ciudadano que ha cambiado la correlación de fuerzas en el escenario político y en la misma organización del Estado:
En primer lugar, un Fiscal General del Estado electo por dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional, no se trata de un funcionario interino, tampoco fue elegido durante el mandato del expresidente Evo Morales. Se supone que actuará con imparcialidad, y cuya obligación es, con base en la proposición acusatoria recibida y con los antecedentes que pudiera acumular, en el plazo máximo de 30 días hábiles, formular el requerimiento acusatorio.
En segundo lugar, se tiene una nueva Asamblea Legislativa, donde las fuerzas que representan al masismo son minoría, 10 diputados, mientras que el evismo no tiene representación. Es necesario destacar, que desde el año 2002 el MAS, y de manera muy particular, la región del Chapare, tuvo una representación parlamentaria muy significativa en senadores y diputados. Resulta, que el nuevo parlamento tendrá que autorizar el Juicio de Responsabilidades contra Morales, donde existe una mayoría notable de fuerzas políticas ajenas al MAS. La Comisión Mixta de Justicia Plural, Ministerio Público y Defensa Legal del Estado, conocerá el requerimiento acusatorio e informará al Pleno de la Asamblea Legislativa a efectos de la autorización legislativa. El Legislativo, por decisión de al menos dos tercios de los miembros presentes, concederá la autorización de juzgamiento y remitirá todos los antecedentes a la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
En tercer lugar, se tiene conformado –por voto ciudadano– a los nuevos magistrados del TSJ, que se constituirá como tribunal colegiado en pleno y en única instancia para juzgar al ex presidente Evo Morales y sus colaboradores, sin recurso ulterior.
Es importante, que los nuevos legisladores puedan despachar los antiguos Juicios de Responsabilidades acumulados en la Comisión Mixta de Justicia Plural desde hace años, ya que muchos de ellos se encuentran con contenidos de prescripción por el tiempo transcurrido, otros por ser declarados en rebeldía muchos de los imputados, de manera que cualquier nuevo Juicio de Responsabilidades no quede a la espera de la resolución de estos casos previos. Considerando que esta es una deuda pendiente que tiene la Asamblea Legislativa con la justicia y con el país, es menester que asuma su responsabilidad.
Tres aspectos más a considerar:
El juicio se sustanciará en forma oral, pública, continua y contradictoria hasta que se dicte sentencia.
La acusación será planteada y sostenida por el Fiscal General del Estado.
La Sentencia será pronunciada por dos tercios de los miembros del Tribunal Supremo de Justicia, nuevos magistrados electos por voto ciudadano el 15 de diciembre de 2024, es decir, son magistrados que no le deben favores a ningún partido.
Este es un momento importante para la vida política del país, el Juicio de Responsabilidades contra Evo Morales es una oportunidad para mantener viva la memoria colectiva, para que la justicia sea realidad y para evitar otros procesos o vías que no son legales ni pertinentes.
El autor es analista político e investigador.
