Una audiencia de emergencia en Washington analizó el intento del presidente Donald Trump de destituir a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, tras acusarla de falsear información en documentos hipotecarios.
Los abogados de Cook calificaron la medida de “ilegal y nula” y solicitaron una orden de restricción temporal para que la funcionaria continúe en su cargo mientras se resuelve la demanda.
El caso podría escalar hasta la Corte Suprema y plantea un fuerte desafío a la independencia del banco central estadounidense.
Expertos advierten que, si los mercados perciben injerencia política en la Fed, la credibilidad de la institución se vería dañada y los costos de endeudamiento para Estados Unidos podrían aumentar, con repercusiones globales.
Mientras tanto, Trump insiste en que tiene “motivos justificados” para la destitución, en medio de su creciente presión para que la entidad reduzca las tasas de interés.
