La Casa Blanca descartó seguir financiando de manera indefinida la guerra en Ucrania y presionó a la OTAN para que asuma una mayor parte de los costos.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, señaló que Donald Trump “dejó muy claro que no vamos a seguir emitiendo cheques en blanco para financiar una guerra muy lejana”, proponiendo que los aliados europeos compren armamento estadounidense, como los sistemas Patriot, para cubrir las necesidades de las fuerzas ucranianas.
La postura de Washington refleja un giro hacia la contención del gasto, en línea con las declaraciones del vicepresidente JD Vance, quien instó a los europeos a “asumir un papel más directo y sustancial” en la financiación del conflicto.
Aunque Trump reafirmó que no desplegará tropas en territorio ucraniano, la Casa Blanca aseguró que Estados Unidos seguirá coordinando con sus socios europeos para ofrecer garantías de seguridad que respalden un eventual acuerdo de paz. (Agencias)
