El Departamento de Estado confirmó la cancelación de más de 6.000 visas de estudiantes extranjeros por estadías excesivas en el país y delitos como asaltos, robos y conducir bajo los efectos del alcohol. También se incluyeron casos catalogados como “apoyo al terrorismo”, aunque sin detallar los criterios aplicados.
La medida se enmarca en la ofensiva migratoria de la administración Trump, que ahora exige a los solicitantes de visas revelar sus cuentas de redes sociales. El anuncio generó críticas de sectores demócratas, que consideran el proceso arbitrario y un ataque contra la comunidad estudiantil internacional.
