La Unión Europea (UE) expresó su rechazo a los planes de Israel de construir más de 3.000 nuevas viviendas en el asentamiento de Maale Adumim, advirtiendo que cualquier cambio territorial debe surgir de un acuerdo político y que la expansión amenaza la viabilidad de la solución de dos Estados.
La portavoz de Asuntos Exteriores de la UE, Anitta Hipper, reiteró que la política de asentamientos de Israel es ilegal según el Derecho Internacional y pidió detener la construcción para evitar agravar la violencia y la tensión en la región.
Por su parte, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, defendió la iniciativa como parte de un plan urbanístico que busca duplicar la población del asentamiento y conectar Jerusalén Este con Maale Adumim, lo que proyecta alrededor de 35.000 nuevos residentes en los próximos años.
La medida, según la UE, no solo afecta la contigüidad territorial de Cisjordania sino que compromete la posibilidad de un Estado palestino independiente. (Europa Press)
