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Tras doce años

Comisión pide detener violencia judicial sistemática contra activista

Instan al Estado boliviano a realizar las acciones necesarias para detener la violencia psicológica, mediática y la persecución judicial a la que una activista a estado expuesta desde 2013.
La activista boliviana Kelly Tejeda recibió el respaldo de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos para el Desarrollo de las Américas (Cidhpda), tras denunciar un ataque permanente contra su persona y el acoso judicial que hoy enfrenta.
La organización hizo un llamado al Estado boliviano “a realizar las acciones necesarias para detener la violencia psicológica, mediática y la persecución judicial a la cual ha estado expuesta de forma constante desde 2013”, en relación a Tejeda que pertenece a la Cidhpda.
En ese sentido, se menciona la Convención de Belén do Pará, Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, de la cual Bolivia es signataria.
La activista de derechos humanos, medio ambiente y bombero voluntaria, actualmente se encuentra procesada por un caso de supuesta calumnia y difamación.
Esta semana, Tejeda realizó una extensa transmisión en redes sociales para explicar cada detalle del caso Huaycho – Clavijo y luego salió de su domicilio pasadas las 16 horas, pero recibió la llamada de su familiar para indicarle que un sujeto había colocado un papel en su puerta que era una notificación fiscal con horario de 13:30 y que luego trataron de arrancar.
Para la activista, esa es una maniobra para decir que una persona fue notificada por cedulón y, al no responder a la citación, luego se procede a emitir una orden de aprehensión.
Tejeda fue miembro del cuerpo de bomberos en La Paz y posteriormente encabezó otro grupo de voluntarios que trabajó en tareas de rescate como la crisis de los incendios forestales en la Chiquitanía de 2019. También fue una militante por la democracia en 2016 en el movimiento ciudadano que impulsó la consigna de “Bolivia dijo no” a la reelección presencial.
El tormento de Tejeda comenzó poco antes del asesinato de la periodista Hanalí Huaycho, ocurrido la madrugada del 1 de febrero de 2013, cuando su entonces pareja Jorge Clavijo, teniente de policía, miembro de Inteligencia e instructor de bomberos, la apuñaló en frente de su pequeño hijo y la madre de la víctima.
Cuando ocurrió este hecho sangriento que derivó en la muerte de Huaycho, la investigación inicial apuntó a Tejeda como la “causante” de ese atroz crimen por ser parte de un “triángulo pasional”. En medios de prensa, Tejeda aparecía como “la amante” que provocó el asesinato.
La investigación afectó a Tejeda al extremo de perder su fuente laboral, salir de los voluntarios y ser amenazada permanentemente, hasta dañar la salud de su padre, quien perdió la vida por la tensión que le provocó ese caso.
En la relación de hechos de Tejeda sobre el caso Huaycho – Clavijo, detalla que la verdadera amante del teniente fue una sargento de policía que posiblemente fue parte del operativo en el hotel Las Américas en abril de 2009.
Las pruebas periciales evidenciaron que Clavijo tuvo contacto permanente con la sargento, incluso a la 1:30 de la madrugada del asesinato, que coincide con el momento en que comenzó la pelea y el fatal ataque del teniente contra la periodista.
Tras asesinar a la periodista, el teniente huyó en la movilidad de la víctima con rumbo desconocido. Semanas después, un cuerpo en total estado de descomposición fue encontrado colgado de un arbusto en una zona de los Yungas.
La oposición política de entonces, dudó sobre la veracidad de ese supuesto suicidio y apuntó al Gobierno de tratar de encubrir un crimen y ayudar a Clavijo a salir del país. También se abrió la sospecha de que la periodista tenía información sobre el operativo en el hotel Las Américas y por eso fue “acallada”.
Luego de más de 12 años de pedir que su nombre sea limpiado por haber sido incluida en un caso del que nunca tuvo relación, Tejeda ahora enfrenta una denuncia por calumnia y difamación por parte de quienes en su momento la implicaron, sin ninguna prueba, en el caso Huaycho- Clavijo.
“Me dieron muerte civil y ahora quieten sentenciarme por haber dicho la verdad. Solo pido que algún abogado pueda tomar mi defensa porque no solo soy yo sino otras víctimas”, concluyó.

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