Lic. Jaime Ticona Pardo – Fisioterapeuta y Kinesiólogo – U.M.S.A.
¿QUÉ ES LA SACROILEITIS?
La sacroileítis es la inflamación de una o ambas articulaciones sacroilíacas, que conectan la columna vertebral con la pelvis, causando dolor en la parte baja de la espalda, glúteos y caderas, a veces extendiéndose a los muslos. Este dolor puede dificultar actividades diarias como caminar o subir escaleras, y puede ser difícil de diagnosticar debido a la similitud de sus síntomas con otras afecciones.
¿CUAL ES LA ARTICULACIÓN SACROILIACA?
La articulación sacroilíaca es la unión entre el sacro (la parte inferior de la columna vertebral) y los huesos ilíacos (parte de la pelvis). Esta articulación es importante para la transferencia de peso y la absorción de impactos entre la parte superior del cuerpo y las piernas.
CAUSAS
La sacroileítis puede ser causada por diversas razones, incluyendo:
– Traumatismos:Lesiones como caídas o golpes pueden inflamar la articulación.
– Enfermedades inflamatorias: Condiciones como la espondilitis anquilosante y otras artritis pueden afectar la articulación sacroilíaca.
– Desequilibrios biomecánicos: Alteraciones en la postura o la marcha, como la dismetría de miembros inferiores, pueden contribuir al desarrollo de sacroileítis.
– Embarazo: Los cambios hormonales y el aumento de peso durante el embarazo pueden ejercer presión adicional sobre la articulación.
– Post-cirugía: La fusión lumbar u otras cirugías de columna pueden causar sacroileítis como complicación.
SINTOMAS:
– Dolor en la parte baja de la espalda: El dolor puede ser sordo o agudo, localizado en la zona lumbar o en los glúteos.
– Dolor en la cadera y/o muslos: El dolor puede irradiarse a estas zonas, especialmente al caminar o subir escaleras.
– Rigidez: La articulación puede sentirse rígida, especialmente por la mañana o después de estar sentado por mucho tiempo.
– Dolor al sentarse o estar de pie: El dolor puede empeorar al permanecer en ciertas posiciones.
DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico de la sacroileítis puede requerir pruebas de imagen como radiografías, resonancia magnética o tomografía computarizada, así como exámenes físicos para evaluar la movilidad y el dolor. El tratamiento suele incluir:
TRATAMIENTO
FISIOTERAPIA:
Ejercicios para fortalecer los músculos centrales y pélvicos, mejorar la postura y reducir la tensión en la articulación, así mismo podremos realizar:
– Automasaje, Glúteos
– Estiramiento, musculo piramidal
– Estiramientos, músculos de la cadera
– Estiramiento, Psoas.
MEDICAMENTOS:
Analgésicos, antiinflamatorios o relajantes musculares pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
INYECCIONES:
En algunos casos, se pueden utilizar inyecciones de corticosteroides para reducir la inflamación.
CIRUGÍA:
En casos graves, la cirugía de fusión de la articulación sacroilíaca puede ser una opción.
“EL MOVIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”
SACROILEITIS
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -
