Un joven estudiante perdió la vida producto de una brutal agresión en manos de una decena de bloqueadores en Llallagua, sumando así Evo Morales una sexta víctima fatal en su haber, luego de haber ordenado la muerte de tres policías por armas de fuego en la misma localidad y tras la muerte de otro por alcance de un explosivo cerca de Confital, en Cochabamba.
El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, confirmó ayer el deceso de Vladimir Aguilar Choque, un joven de 17 años que el miércoles regresaba a pie desde Huanuni a Llallagua en compañía de su hermano, lugar donde estallaban los enfrentamientos. El joven fue confundido con un informante de la Policía.
Al llegar a la altura de la urbanización El Golfo, tras caminar 45 kilómetros, el joven presentó una dolencia en una de sus piernas, imposibilitándole continuar su viaje a pie. Su hermano lo dejó y se dirigió a su casa con el objetivo de traer una carretilla para trasladarlo.
Sin embargo, Aguilar fue luego interceptado y golpeado con brutalidad por una decena de movilizados que lo golpearon hasta con un palo con clavos y, cuando su hermano lo recogió, estaba seriamente herido. Aunque lo llevó hasta su casa, no lograron estabilizarlo y lo trasladaron hasta un centro de salud, lugar donde finalmente perdió la vida, relató Ríos.
El padre de la víctima, Silverio Aguilar, denunció que su hijo perdió la vida por graves heridas internas y que incluso le habían reventado el estómago. En tanto, la madre alegó que no acudieron a un centro médico a tiempo por miedo a ser también agredidos.
Aguilar es la sexta víctima que pierde la vida esta semana, en el marco de los enfrentamientos instigados por Morales desde su trinchera cocalera en Lauca Ñ, Cochabamba.
