Los habitantes de Llallagua, norte de Potosí, determinaron en un cabildo declarar enemigo a Evo Morales y proclamaron mártires a los tres policías asesinados con impactos de bala y brutales golpizas.
Los pobladores vivieron entre el martes y jueves jornadas de zozobra por el ataque de los bloqueadores afines a Morales con explosivos y armas de fuego en represalia a un intento de desbloqueo de la vía que los conecta con el resto del país. Los grupos violentos también destruyeron instalaciones policiales.
El cabildo declaró “héroes y mártires” a los tres policías que perdieron la vida en emboscadas de los bloqueadores. Se trata de los subtenientes: Carlos Enrique Apata Tola y Brayan Jorge Barrozo Rodríguez; y del sargento segundo Jesús Alberto Mamani Morales.
Asimismo, el cabildo pidió la renuncia del alcalde Adalid Aguilar y de los concejales afines a Morales, además de la creación de un cuartel con presencia militar permanente en Llallagua.
Según ABI, acordaron prohibir el ingreso de autos indocumentados al municipio, así como la venta de gasolina en bidones.
