La marcha convocada por el sector transporte este miércoles ha provocado un verdadero caos en La Paz. Con la paralización del servicio público, miles de personas intentan movilizarse a través de las líneas de Mi Teleférico, que se encuentran completamente colapsadas por la alta demanda.
En medio del desorden, algunos trufis comenzaron a cobrar hasta Bs. 3 en rutas cortas, argumentando que operan bajo amenaza: en la zona de San Miguel ya se han reportado agresiones y daños a vehículos, como vidrios rotos.
El trasfondo del conflicto es la profunda crisis por la falta de gasolina y diésel, que ya se extiende por más de cinco semanas sin solución de fondo.
Las filas para conseguir carburante son cada vez más largas, mientras los transportistas denuncian que el Gobierno solo ofrece medidas paliativas sin atacar el problema estructural.
Los bloqueos de caminos y la tensión creciente en el sector han puesto al límite la movilidad urbana y la paciencia de la ciudadanía.
