Millones de surcoreanos acudieron a las urnas en unas elecciones anticipadas provocadas por la destitución del expresidente Yoon Suk Yeol, tras su fallido intento de declarar la ley marcial en diciembre pasado.
La crisis generó meses de caos político, protestas masivas y una fuerte polarización social. El liberal Lee Jae-myung, líder opositor, parte como favorito frente a Kim Moon-soo, del partido gobernante y cercano a Yoon. Los resultados se esperan pocas horas después del cierre de urnas.
El próximo presidente de Corea del Sur enfrentará un país dividido y múltiples desafíos, como la tensión con Corea del Norte, el impacto económico de los aranceles estadounidenses, además de equilibrar las relaciones estratégicas entre China y EE. UU., mientras aborda la dramática caída de la tasa de natalidad, que es la más baja del mundo con un 0,75.
