Expertos independientes de Naciones Unidas pidieron a Estados Unidos y a otros países suspender los acuerdos que permiten deportar migrantes a terceros países, al advertir sobre riesgos de tortura, persecución y otras violaciones de derechos humanos.
Según los relatores, al menos 23.000 personas ya fueron enviadas a 29 países y territorios distintos de sus lugares de origen, dentro de un esquema que involucra a más de 35 países.
Los expertos cuestionaron que algunos migrantes sean enviados a países con los que no tienen vínculos y señalaron posibles riesgos de detenciones arbitrarias, desapariciones, trata de personas y malos tratos.
También denunciaron posibles vulneraciones al principio de no devolución, que impide trasladar a una persona a un país donde exista un riesgo real de persecución o tortura.
La política migratoria impulsada por el Gobierno de Donald Trump enfrenta además una disputa judicial en Estados Unidos. (Agencias)
