Ante la cantidad de recursos judiciales presentados para entorpecer el desarrollo de las elecciones generales y la insistencia de organizaciones políticas para forzar la habilitación de siglas y candidaturas, la diputada por Comunidad Ciudadana (CC), Lissa Claros, reprochó el proceder de los denominados “taxipartidos”, agrupaciones a las que apuntó por haber prostituido la política boliviana.
En conferencia de prensa, Claros se refirió al caso de la agrupación PAN-BOL, cuya personería jurídica fue suspendida por el TSE, sin embargo, se recurrió a recursos judiciales para tratar de revertir esta determinación, anunciando además la inscripción del expresidente Evo Morales como su candidato presidencial, pese a que el principio de reclusión y la Constitución impiden dicha posibilidad.
“Se tiene que entender, además, que en ningún momento se va modificar el calendario electoral para inscribir a personajes cuestionados que están perseguidos por la justicia”, dijo.
Sobre la insistencia de dirigentes de esta organización política para participar de los comicios de agosto con una candidatura altamente cuestionada, Claros lamentó que siglas políticas sean ofrecidas al mejor postor y se negocien las candidaturas a cambio de oscuros intereses.
“Se debe tener un poco de vergüenza y dignidad porque al final de cuentas con estas acciones se está prostituyendo a los partidos y regalando las siglas por intereses personales o por ambiciones de grupos. No se puede permitir esto en la política boliviana, basta de estos ‘taxipartidos’ que alquilan y negocian sus siglas demostrando que no existe ética ni principios ideológicos, menos fundamentos para forzar la inscripción de un delincuente que es prófugo de la justicia”, sostuvo.
En los últimos días, la líder de PAN-BOL, Ruth Nina, fue duramente criticada por defender abiertamente la alianza entre esta organización política y el “evismo”, pese a que en 2019 llamó “dictador” a Evo Morales y le exigió su renuncia a la presidencia por el fraude en las elecciones de ese año.
