Ucrania propuso a la Unión Europea que destine una parte fija de su PIB para financiar a las Fuerzas Armadas ucranianas, con el fin de integrarlas en la estructura de defensa europea.
El ministro de Finanzas, Sergey Marchenko, presentó la idea en el G7, señalando que el costo sería mínimo para los países y permitiría lanzar el programa en 2026, mientras que el presupuesto ucraniano de 2025 enfrenta un déficit de hasta 12.000 millones de dólares, y el endeudamiento del país se ha disparado hasta alcanzar casi el 100 % del PIB.
La iniciativa surge en medio de la incertidumbre sobre la continuidad del apoyo militar estadounidense, ya que Donald Trump ha anunciado su intención de mediar una tregua en lugar de seguir financiando el conflicto.
