Un nuevo estudio revela que, a pesar de que la generación Z utiliza frecuentemente herramientas de inteligencia artificial (IA), muchos jóvenes desconfían de su impacto en el futuro. La Walton Family Foundation y Gallup presentaron los resultados de una encuesta realizada a 3,500 jóvenes de entre 13 y 28 años en Estados Unidos.
El 53% de los estudiantes de secundaria y el 45% de los adultos jóvenes utilizan herramientas de IA semanalmente. Sin embargo, expresan la necesidad de políticas claras sobre su uso, especialmente porque los empleadores valoran la experiencia con estas tecnologías.
Aunque muchos jóvenes usan software de IA, sienten ansiedad por su impacto en sus vidas y carreras, y no están seguros de cómo emplearlo adecuadamente. Aquellos que han terminado la educación obligatoria y están comenzando a trabajar muestran un gran descontento, especialmente los que carecen de experiencia con la IA.
Los jóvenes desean normas claras y apoyo para usar la IA eficazmente, pero sienten que sus escuelas y empleadores no les proporcionan directrices formales, lo que limita su confianza. Además, existe preocupación por cómo la IA puede afectar su capacidad de pensamiento crítico. Casi la mitad (49%) teme que la IA perjudique su habilidad para reflexionar sobre la información recibida, mientras que cerca del 40% cree que puede afectar su creatividad.
A pesar de estos temores, el 72% de la generación Z está de acuerdo en que la IA puede facilitar la búsqueda de información, y el 66% cree que les ayudará a trabajar más rápido. Sin embargo, estudios indican que el uso excesivo de teclados y redes sociales puede estar afectando sus habilidades de comunicación.
Adaptación a la IA y preferencias humanas de la Generación Z
La generación Z reconoce que, aunque no les guste, deben adaptarse al uso de la inteligencia artificial (IA). Más del 40% de los estudiantes jóvenes creen que necesitarán saber usarla en sus futuras carreras, y el 52% opina que las escuelas deberían enseñarles a hacerlo.
Preferencia por el contacto humano
Además, prefieren la interacción humana sobre la IA. Solo el 5% elegiría un médico de IA en lugar de uno humano, y solo el 18% optaría por tutores de IA en vez de humanos. Dos tercios de los adultos jóvenes prefieren asesores financieros, agentes de atención al cliente y conductores humanos en lugar de tecnología. En general, el 64% confía más en el trabajo realizado por personas que en el de la IA.
Los investigadores señalan que esto es una alerta: «La generación Z vive en un mundo impulsado por la IA, pero las escuelas y empleadores deben hacer más para prepararlos con formación adecuada y políticas claras».
Salud mental y ansiedad financiera
La generación Z también habla abiertamente sobre su salud mental y reconoce que la IA les causa ansiedad por sus posibles consecuencias y falta de regulación. Muchos jóvenes sienten ansiedad por su futuro financiero, ya que enfrentan salarios bajos y un alto costo de vida.
El uso temprano de redes sociales, la dificultad para independizarse y la búsqueda de trabajos que se alineen con sus valores son factores que contribuyen a su ansiedad. Además, la transición a la adultez puede ser desafiante, generando vergüenza en situaciones sociales cotidianas.
Finalmente, la crisis de salud mental entre los jóvenes se ve agravada por problemas como conflictos, inflación y desastres naturales, con la pandemia dejando secuelas significativas en su bienestar emocional.
