Lic. María Luisa Ticona Pardo – Nutricionista, Dietista U.M.S.A. – Cel.: 69969618
“El zinc es un mineral esencial, que se encuentra comúnmente en las carnes rojas, aves y pescado, por otra parte, es imprescindible para que tengan lugar más de 300 reacciones enzimáticas en nuestro organismo.
Está presente en los huesos, músculos, piel, hígado y otros órganos. En la piel se concentra más en la epidermis, que es donde se encuentra la función barrera de la piel. Ayuda a la reparación y mantenimiento de la piel para su buen estado.
Previene el daño inducido por la radiación solar. Además, el zinc favorece la cicatrización”, “Su déficit limita el crecimiento y la regeneración de tejidos”.
“El zinc ayuda a frenar la caída y a fortalecer la fibra capilar porque contribuye a estimular su crecimiento y proteger el bulbo. Al favorecer la síntesis de queratina y colágeno, previene el envejecimiento prematuro del pelo y protege su pigmentación.
Aunque lo fundamental es reforzar su presencia a través de la dieta, se recomienda suplementos orales de zinc, además de su aplicación tópica, ya que el zinc es un activo presente en fotoprotectores y cremas cicatrizantes. La suplementación es importante ya que suele haber carencia de este mineral, sobre todo en casos de dietas veganas o vegetarianas: “Los valores de referencia nutricionales de zinc para un adulto son 10 mg al día, y se recomienda no superar 25 mg/día. Hay que tener especial cuidado en mujeres embarazadas y lactantes que no deben superar más de 40 mg de zinc diarios. Normalmente se suele utilizar el sulfato de zinc en suplementación.
ALIMENTOS EN LOS QUE PODEMOS ENCONTRAR ZINC:
- Legumbres.
- Frutos secos.
- Pollo y pavo.
- Carne roja.
- Marisco.
- Semillas, cereales integrales
- Germen de trigo.
- Sardinas.
- Huevos.
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