Debido a que ya es insostenible mantener la subvención para la gasolina y el diésel, los minibuses del transporte público deben ser reemplazados por buses eléctricos, para lo cual se requiere decisión política de los gobiernos: central y municipales, también participación activa de los sindicatos de transporte, según el analista de transporte y vialidad, Freddy Koch.
El analista consideró que hasta el momento, el problema del transporte se redujo solo a la definición de tarifas, retapizado de asientos y análisis del trameaje, aspectos que no mejoran el servicio, ni brindan una solución para el presente ni el futuro.
Si bien, actualmente los vehículos eléctricos son caros, respecto a los que usan combustibles fósiles, su eficiencia es tres veces mayor, además de su amabilidad con el medio ambiente, por lo que organismos internacionales podrían apoyar programas para impulsar este cambio, indicó Koch, quien sugiere que el Gobierno subvencione inicialmente a los transportistas con la adquisición de la batería de litio que es el componente más costoso del vehículo eléctrico y luego lo recupere para formar bancos de baterías para ser utilizados en otros usos.
“La transición del transporte público de gasolina y diésel a la electromovilidad demandará entre cinco a 10 años, pero es tiempo que empiece el proceso con rutas piloto”, recomienda Koch. Mientras que el impulsor del teleférico en La Paz, César Dockweiler, indica que el transporte eléctrico público es absolutamente necesario e imprescindible y debe ser componente de un sistema integral que involucre otras movilidades como los teleféricos, trenes eléctricos, entre otros.
Por escasez de gasolina
Buses eléctricos deben sustituir a minibuses
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