El exjefe de la FELCN, Maximiliano Dávila, fue extraditado a Estados Unidos tras un operativo que comenzó cerca a las 05:40 horas en el penal de San Pedro y se desplegó al aeropuerto de El Alto de donde partió hacia Perú a las 08:45.
El ministro Eduardo del Castillo calificó el hecho como un «hito» en la lucha contra el narcotráfico, comparándolo con la extradición de Luis Arce Gómez en 1989. Por su parte, el expresidente Evo Morales criticó la decisión, señalando que Bolivia «vuelve a ser una colonia» de EE.UU., mientras sus opositores lo acusan de temer posibles implicaciones personales.
La extradición ha generado debate político, avivando tensiones entre oficialismo y oposición sobre la soberanía judicial y las relaciones con Estados Unidos.
