En el corto plazo, el estaño, el zinc, el oro, la plata, el plomo y el antimonio son mucho más importantes que el litio para paliar la crisis económica que vive Bolivia, según el exministro de Minería, Jaime Villalobos, que recomendó tornar la mirada al precámbrico, en el oriente, y a los yacimientos minerales de occidente.
Para Villalobos, doctor en geología, la explotación del Salar de Uyuni no es una panacea porque, en el momento, la cotización de la tonelada de carbonato de litio descendió de su pico máximo de 80.000 dólares a 20.000, precio que posiblemente ascenderá por el incremento de la demanda de baterías para autos eléctricos, aunque no es muy conveniente que la cotización de litio suba mucho, porque eso puede ser incentivo para que se opte por otros almacenadores de energía más baratos, como por ejemplo el sodio que ya ingresó al mercado.
El litio no es la panacea, un proyecto de 14 mil toneladas de litio no será más impactante que una mina mediana o grande de oro, plomo, plata o zinc que tiene Bolivia, explicó a “eco$com” Villalobos, quien también expresó su desacuerdo con versiones que señalan al Salar de Uyuni como la reserva de litio más grande del mundo, ya que para calificar como reserva se debe haber delimitado, con estudios profundos, la cantidad de litio, su ley, sus impurezas y haberse demostrado que ese recurso es económicamente explotable con una tecnología existente y disponible. “Ojalá eso sea demostrado por las empresas de China y Rusia que están en el Salar, yo no tuve acceso a la última información; es una preocupación que tengo, pero creo que el litio no es una tinaja de oro al final del arco iris”, manifestó el exministro.
Los rusos más
optimistas
Tiene una mirada más optimista la empresa rusa Uranium One Group, que firmó un contrato con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) para procesar carbonato de litio del Salar de Uyuni, porque considera que las previsiones de los analistas del sector indican que hay motivos para un mayor crecimiento múltiple de la demanda de energía verde que involucra al litio.
Los rusos prevén la puesta en marcha de una planta piloto en el segundo semestre de 2025, seguida de una ampliación gradual de la capacidad de producción y una producción de hasta 14 mil toneladas de carbonato de litio por año.
En el salar de Pastos Grandes, los rusos indican que se completó la primera etapa de exploración geológica que confirma su potencial de recursos y se está desarrollando un estudio de factibilidad del proyecto.
Para enfrentar la crisis
En el corto plazo, antimonio, estaño y zinc, son más importantes que el litio
> La explotación del litio del Salar de Uyuni no es una solución económica a corto plazo, se deben buscar soluciones más cercanas como intensificar la explotación de un metal de transición energética como el antimonio.
- Advertisment -
