InicioSeccionesOpiniónNarciso Campero en la Guerra del Pacífico

Narciso Campero en la Guerra del Pacífico

Oscar Espinosa García

Parte II

 

Para mediados de diciembre, la Quinta División llegó a las orillas del lago Poopó. El 23 de diciembre llegó una orden del general Daza para que la División se dirija sobre Calama. El general Campero cumplió la orden poniendo en marcha a la División en dirección a Calama por la vía de Tomave. Cuando la División llegó a Tomave, recibió la contraorden de regresar e incorporarse al ejército acantonado en Tacna. Campero respondió: “Las marchas y contramarchas que ha tenido que realizar la división, ora en busca de subsistencias, ora en cumplimiento de órdenes de ese Estado Mayor General, ha ocasionado la ruina de la recua que conduce las municiones y de todos los medios de transporte… Tan luego se abrigue la tropa y se recuperen las bestias que están sumamente flacas y arruinadas, me apresuraré a marchar con la División de mi mando a ese Cuartel General”.

Cuando Campero escribió esta respuesta, no sabía que los oficiales del ejército boliviano habían destituido por unanimidad a Daza de sus funciones de presidente y comandante. De acuerdo con el plan elaborado para enfrentar al ejército chileno, Daza tenía que ir a Iquique a reunirse con el general Buendía. Yendo con el ejército a cumplir con el plan, en Camarones, Daza manipuló una reunión que decidió que el ejército volviera a Tacna. La retirada de Camarones fue la gota que colmó el vaso, pues Daza mantuvo al ejército en completa inactividad durante trece meses dedicándose él “a mandonear y pasar su vida en los placeres de paseos al campo y de diversiones nocturnas” según atestigua el coronel Eliodoro Camacho.

La Quinta División salió de Cotagaita el 11 de octubre de 1879 y llegó a Oruro el 19 de enero de 1880. Recorrió más de 1.000 Km en pésimas condiciones de abrigo y alimentación. Su entrada a Oruro la hicieron parte de sus soldados con uniformes confeccionados por ellos mismos, la mayoría en harapos. Muchos oficiales llegaron a pie, porque se les habían muerto sus cabalgaduras. Las municiones llegaron transportadas en llamas y a hombro de campesinos. La División continuó su marcha hasta La Paz.

La marcha de la Quinta División fue observada por el ejército chileno mediante espías disfrazados de comerciantes. Sabían plenamente que no constituía una unidad de combate, que significará una amenaza. Más bien sus comandos deseaban que Campero cometiese la imprudencia de atacar Calama, que era “una plaza bien atrincherada, bien guarnecida por tropas veteranas”. Hubo dos enfrentamientos con el ejército chileno, la del coronel Rufino Carrasco que con un escuadrón de 70 militares incursionó en territorio ocupado por los chilenos y derrotó a un destacamento chileno en Tambillo. El otro fue el del coronel Lino Morales que sorprendió a un destacamento chileno en Canchas Blancas, que fue atacado y dispersado.

Antes de la llegada de Campero a Oruro, se produjeron dos comicios que proclamaron Jefe Supremo de la Nación al general Narciso Campero y Comandante en Jefe del Ejército al coronel Eliodoro Camacho. En Cochabamba, los políticos más importantes encabezados por Mariano Baptista apoyaron el pronunciamiento de Oruro. A estos pronunciamientos siguieron manifestaciones populares en Sucre, Potosí, Tarija y varias provincias, proclamando como presidente a Narciso Campero. Un comicio popular en La Paz declaró que estaba de acuerdo con lo resuelto por los demás departamentos. En Oruro Campero emitió la siguiente declaración: “Acepto la comisión provisoria que me confiere la patria y asumo la Presidencia de Bolivia mientras se reúna la Convención Nacional”. El presidente Campero fue aceptado en toda Bolivia con beneplácito y esperanza.

El 4 de abril de 1880 partió de La Paz la Quinta División para unirse al ejército de Tacna, esta vez estaba compuesta por los batallones Tarija, Chorolque y Grau y el escuadrón Méndez de francotiradores montados. Ya no estaban los batallones Bustillo y Ayacucho, los reemplazaba el batallón Grau, compuesto en su mayoría por cochabambinos.

Las diferencias de opinión entre los comandantes boliviano, coronel Eliodoro Camacho y peruano, contralmirante Lizardo Montero, impulso a que el ministro peruano acreditado en La Paz pidiera al presidente Campero a que marchase a Tacna a ponerse al mando del ejército aliado. Campero encargó la administración del gobierno al Dr. Ladislao Cabrera y partió hacia Tacna. En Tacna, el comandante Montero entregó el mando del ejército aliado a Campero, que lo había asumido con carácter provisional desde la salida del presidente peruano general Prado. El presidente del Perú Nicolás de Piérola recibió con beneplácito la noticia.

Campero descartó en forma práctica el plan de Camacho de trasladar el ejército al valle contiguo del río Sama, haciendo el ejercicio de llevar al ejército a este valle, lo que resultó infactible por la falta de recursos para movilizar al ejército. Se regresó a la ciudad de Tacna y se eligió a la meseta de Intiorco para esperar y enfrentar al ejército chileno, se bautizó al lugar con el nombre de “Alto de la Alianza”. A los pocos días llegó la noticia de que el ejército chileno había ocupado el valle de Sama. Se ubicó a las divisiones en sus sitios de combate, alternando a las peruanas con las bolivianas. Se hicieron ejercicios de defensa y ataque.

 

El autor es Ingeniero civil.

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