Claro que la colocación de dos personas hermosas y talentosas en un contexto exótico no supone más que la mitad de la batalla. Este par posee además una química incendiaria sobre la pantalla- la suficiente como para que el público crea que un verdadero romance entre estos dos es posible.
“Me emociona mucho que el mundo entero esté a punto de ver a Sydney Sweeney en esta cinta”, dice Glen Powell. “No hay duda de que ya ha demostrado ser una actriz dramática particularmente poderosa, pero el desempeño del papel femenino estelar en una comedia romántica no es tarea fácil. Estás realmente sometido al público- tienes que hacer que el mundo te apoye y te inste a enamorarte. Hay algo vulnerable y honesto en Sydney, y esto mismo es lo que insufla vida a la película. Sin una corriente de humanidad, este género se tornaría chato y estéril. Pero esta cinta canta (literal y simbólicamente), porque Sydney puede pararse frente a una cámara y ofrecer su propio corazón, heroicamente”.
“Glen es guapo, encantador, gracioso, talentoso y considerado. Es asimismo un amigo leal y un verdadero profesional”, dice Sweeney. “Esto es algo que una desea en un novio real, y esto todo lo que puedes pedir y esperar de un compañero de actuación que interpreta a un falso novio”.
No hace daño constatar que Powell es agradable a la vista, pero él mismo comenta que esa clase de belleza no supone algo fácilmente asequible. “No había caído en la cuenta del grado de desnudez que esto implica”, reconoce. “Sabía que se trataba de una comedia romántica, lo que me obligó a mantenerme alejado de la cerveza durante un tiempo. Pero no me esperaba esta clase de desnudez, con una frecuencia tan intensa. Mantenía pesas y bandas de resistencia en mi remolque, y algunos días decidía utilizarle a fin de preservar la buena apariencia de las cosas”.
Con Sweeney y Powell a bordo, el director se acercó a los equipos y agencias que habían brindado apoyo a las dos cintas de Peter Rabbit, a fin de preguntarles si deseaban arrojar un reflector internacional encima de su más grande ciudad. “La pasamos en grande durante el rodaje de esas dos cintas”, dice Will Gluck. “Por esta razón, cuando decidimos rodar Con Todos Menos Contigo en Sydney, la primera llamada fue para la maravillosa gente de las agencias que yo ya conocía, preguntando si nos brindarían ayuda nuevamente. Cuando les expliqué que deseaba filmar a Sydney (la ciudad) para Sydney (la actriz), se fueron de bruces e hicieron lo posible por apoyarnos”.
Para Gluck, la realización de la cinta en Sydney le permitió generar una obra del tamaño, rango y escala de una boda turística. Con Todos Menos Contigo recibió apoyo del Gobierno Australiano (específicamente del Incentivo para Locaciones en la Mancomunidad), así como el financiamiento proveniente del fondo conocido como Made in NSW, del Gobierno de Nueva Gales del Sur, en Australia.
Pero todas estas excelentes locaciones a lo largo y ancho de Sydney sólo pueden funcionar si a la vez existe un experimentado y habilidoso equipo de filmación capaz de capturar dichos lugares en celuloide. “Lo verdaderamente crucial fue la presencia de un gran equipo local”, dice Gluck. “El Fondo NSW nos ayudó a encontrar proveedores, y nosotros decidimos crear todos nuestros efectos visuales en la Nueva Gales del Sur, porque da la casualidad de que algunos de los mejores artistas de VFX trabajan en Sydney”.
