Aunque la política sobre la Amazonía no es un tema central de las campañas de los candidatos presidenciales de Brasil, los climatólogos y los ecologistas señalan que quien gane la contienda del domingo podría determinar si la selva tropical más grande del mundo llega a un “punto de inflexión” y qué tan pronto lo haría.
El umbral crítico, que es objeto de intenso debate entre los científicos, sería, en términos sencillos, el momento en que esta selva densa, húmeda y que genera vapor de agua, se transforma en un ecosistema más seco. Eso traería consecuencias irreversibles para la biodiversidad y el clima, ya que la selva absorbe enormes cantidades de dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero que impulsa el aumento de las temperaturas globales. En Brasil se localiza cerca del 60% de la Amazonía, la cual se extiende por varios países de América del Sur.
Este es un vistazo a los dos candidatos presidenciales y a la forma en que sus distintas visiones sobre Amazonía podrían influir en la posible llegada a ese punto de inflexión.
Se prevé que ambos candidatos abordarán la política de la Amazonía de manera diferente.
El presidente de Brasil, Luíz Inácio Lula da Silva, quien busca ser elegido para un cuarto mandato no consecutivo, buscó frenar la deforestación y financiar una economía sostenible mediante donaciones internacionales, además de fondos públicos y privados. Si es elegido, se prevé que continúe con estas políticas.
En contraste, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, señaló que no cree en el cambio climático, al tiempo que se presenta a sí mismo como un defensor del medio ambiente. Ofreció pocos detalles sobre sus planes para la protección de la selva o su financiamiento.
Además, pidió una “modernización” de las leyes ambientales y otorgar mayor poder de decisión a los propietarios de tierras en la Amazonía, una postura que, según los ecologistas, debilitaría las salvaguardas existentes y aceleraría la deforestación.
La deforestación aumentó drásticamente durante el mandato de Jair Bolsonaro, quien gobernó de 2019 a 2022, periodo en el que desmanteló organismos de control y flexibilizó las normas ambientales. En cambio, bajo el actual gobierno de Lula, la semana pasada se anunció la tasa de deforestación de la Amazonía más baja jamás registrada.
PUNTOS DE INFLEXIÓN
Un punto de inflexión es un umbral crítico a partir del cual un pequeño cambio puede desencadenar una transformación enorme en un ecosistema o sistema climático. Los científicos estudian estos riesgos en regiones o sistemas como la Amazonía, las capas de hielo de la Antártida y los patrones de circulación del océano Atlántico.
En el caso de la Amazonía, algunas investigaciones sugieren que la pérdida de más del 20% de la selva, combinada con un calentamiento global de unos 2 grados Celsius (3,6 grados Fahrenheit) desde principios del siglo XIX, podría provocar cambios generalizados. Aproximadamente, el 17% de la Amazonía ya fue deforestado y el aumento de la temperatura global se sitúa actualmente en torno a los 1,4 grados Celsius. (Independent)
