Un índice ultravioleta (UV) de nivel 11, catalogado como “muy alto”, se registrará hoy en el municipio de La Paz a partir de las 10:00 horas y por un lapso estimado de cuatro horas.
La emisión de alertas preventivas por parte de la Dirección de Prevención de Riesgos y Resiliencia Urbana ante picos de radiación solar extrema puso en evidencia la vulnerabilidad de la ciudadanía paceña frente a los rayos ultravioleta. Al encontrarse a 3.600 metros sobre el nivel del mar, la atmósfera de la sede de gobierno cuenta con una capa de aire más delgada que a nivel del mar, reduciendo la filtración natural de la radiación y exponiendo permanentemente a la población.
Sobre este factor geográfico, el dermatólogo Walter Magariños explicó: “aquí arriba, en la altura, entonces recibimos radiaciones, pero, digamos, estamos 3,6 kilómetros más cerca del Sol. Por lo tanto, las radiaciones son mucho más intensas”. El especialista añadió que investigaciones de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) demostraron que la radiación diaria en la región iguala o supera los máximos a nivel del mar.
Para dimensionar el peligro, el índice ultravioleta cuenta con diferentes rangos de advertencia. Los valores de 0 a 2 son bajos, de 3 a 5 moderados, de 6 a 7 altos, y de 8 a 10 muy altos, exigiendo evitar actividades al aire libre entre las 11:00 y las 15:00 horas. Un registro de 11 o más, como el pronosticado por el Sistema de Alerta Temprana (SAT), representa un nivel extremo que obliga a minimizar la exposición y reforzar las medidas de protección.
Magariños detalló que este nivel implica una energía lumínica sumamente agresiva para el tejido epitelial, debido a su menor longitud de onda y gran capacidad de penetración.
Cuando la radiación alcanza esta intensidad, la piel sufre daños inmediatos determinados por la sensibilidad individual y el fototipo cutáneo. Las personas de piel clara son las más susceptibles a desarrollar lesiones agudas tras breves minutos de exposición directa. Al respecto, el doctor Magariños detalló que cuando uno se expone durante mucho tiempo al sol, “lo primero que percibimos es que la piel después de la exposición se pone roja. Ese es un primer grado de quemadura que se llama eritema”.
Este proceso inflamatorio genera ardor, dolor y sensibilidad local. En casos de exposiciones prolongadas, los ciudadanos más vulnerables pueden desarrollar ampollas en la epidermis, configurando un cuadro clínico equiparable a una quemadura de segundo grado que requiere atención médica.
Más allá de los efectos agudos, el principal riesgo de la radiación en la altitud radica en su naturaleza acumulativa a lo largo de los años. Cada jornada de exposición sin protección suma microlesiones en el ADN celular que elevan considerablemente la probabilidad de contraer cáncer de piel en el futuro. Sobre este proceso degenerativo, advirtió: “a largo plazo el problema con la exposición a la luz del sol, a las radiaciones solares, es que las lesiones son acumulativas. Es decir, no es que uno sale, se expone al sol y ya va a tener las lesiones, sino que cada día que se va exponiendo, se van produciendo lesiones cada vez mayores y finalmente podemos tener el riesgo de obtener cáncer de piel”. Las zonas más afectadas suelen ser aquellas directamente expuestas de manera crónica, como el rostro, el cuello y el cuero cabelludo en personas con alopecia.
Ante la exposición obligatoria de sectores como comerciantes y oficiales de tránsito, el uso de fotoprotectores químicos es indispensable. El dermatólogo recomendó utilizar cremas con un factor de protección superior a 50 y explicó los tiempos adecuados de aplicación, “el protector solar hay que aplicarlo más o menos unos 15 a 20 minutos antes de salir al sol y más o menos lo que dicen las casas comerciales es que hay que aplicarlo cada tres horas”. Esto significa que una aplicación realizada a las 07:00 protege hasta las 10:00, requiriendo una nueva dosis que cubra hasta las 13:00 horas, y una subsecuente cobertura hasta las 16:00, garantizando que el producto mantenga su efectividad frente a los rayos ultravioleta durante las horas críticas de la jornada.
Sin embargo, el uso de cremas debe complementarse con barreras físicas estrictas. Se aconseja vestir prendas de manga larga con tejidos tupidos, utilizar sombreros de ala ancha que cubran orejas y nuca, evitando gorras comunes que dejan expuestas áreas sensibles, y portar gafas con certificación para filtrar rayos ultravioleta A y B.
Asimismo, el especialista recomendó buscar refugio constante en la sombra al transitar por las calles, evitar actividades deportivas entre las 11:00 y las 15:00 horas y tomar precauciones ante el reflejo indirecto de los rayos solares en estructuras urbanas y ventanas de edificios, los cuales incrementan el impacto sobre la salud de los habitantes paceños.
Dan alerta por niveles de radiación solar muy alta
> El Sistema de Alerta Temprana emite aviso preventivo ante índices ultravioleta extremos en la Sede de Gobierno.
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