La exministra de la Presidencia, María Nela Prada, negó ayer haber recibido una citación judicial para declarar como testigo en el juicio por la asonada militar del 26 de junio de 2024, cuyo principal acusado es el excomandante del Ejército Juan José Zúñiga. Asimismo, rechazó las versiones sobre su presunta desaparición o fuga ante un supuesto incumplimiento de la convocatoria.
La exautoridad aseguró que no fue notificada en su domicilio ni mediante la plataforma de Ciudadanía Digital, por lo que sostuvo que no corresponde atribuirle una inasistencia a una convocatoria judicial que, según afirmó, no llegó a recibir.
“No he sido notificada hasta el momento ni en mi domicilio ni, como lo mostraba hace un momento en mi celular, por Ciudadanía Digital. De ninguna manera he sido notificada”, manifestó.
Sus declaraciones surgieron después de que el excomandante del Ejército Juan José Zúñiga y su abogado, Eduardo León, se refirieran a su ausencia en el proceso. El jurista había anunciado que solicitaría la aprehensión de Prada por no haberse presentado a declarar como testigo.
Ante esas afirmaciones, la exministra rechazó que se encuentre prófuga o que se desconozca su paradero. Aseguró que permaneció en Santa Cruz, donde, según explicó, tiene registrado su domicilio.
“Ni prófuga, ni no habida, ni huida, ni cobarde. Aquí estoy”, expresó al cuestionar las versiones difundidas sobre su situación judicial.
Prada informó que, después de conocer las declaraciones relacionadas con su supuesta inasistencia, su abogado, Fernando Rivas, presentó un memorial fechado el 6 de octubre para comunicar formalmente que no había recibido ninguna notificación.
En ese documento, según explicó, se hizo conocer que únicamente tenía información sobre el proceso judicial a través de las publicaciones y reportes de los medios de comunicación, sin que hasta ese momento hubiera recibido una convocatoria oficial para prestar declaración.
La situación también fue reportada respecto al exministro de Defensa Edmundo Novillo, quien, al igual que Prada, sostuvo que no había recibido una citación para comparecer ante la autoridad judicial.
El juicio está relacionado con los acontecimientos del 26 de junio de 2024, cuando unidades militares se movilizaron hacia la plaza Murillo, en La Paz, en un episodio investigado como una asonada militar y por el cual el excomandante del Ejército Juan José Zúñiga figura como principal acusado.
