El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, estimó que nuestro país podrá movilizar alrededor de $us 10.000 millones de organismos financieros internacionales y aseguró que la mayor parte de esos recursos será destinada a infraestructura, proyectos productivos y desarrollo económico, y no al pago de salarios ni a gasto corriente.
El mandatario hizo el anuncio ayer durante un balance de las reuniones que sostiene en Nueva York, donde participa en el 81 periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Paz afirmó que 2026 será un año destinado a ordenar las finanzas públicas y atraer recursos externos para reactivar la economía.
Entre sus reuniones estuvo el encuentro con Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe. Las conversaciones incluyeron financiamiento para protección social y proyectos de infraestructura. El Banco Mundial aprobó en febrero un préstamo de $us 200 millones destinado a hogares vulnerables y al fortalecimiento del sistema de protección social boliviano.
Paz también informó de gestiones por otros $us 500 millones para infraestructura y proyectos vinculados con los corredores bioceánicos Sur, Central y Norte Amazónico. Dentro de esta estrategia destacó la carretera Cobija-Extrema, en Pando, que conecta hacia la frontera con Perú y forma parte del eje de integración Perú-Brasil-Bolivia. El tramo entre el kilómetro 19 y Extrema tiene aproximadamente 74 kilómetros.
Según el presidente, las conversaciones con el Banco Mundial abarcan además el modelo de distribución fiscal denominado 50/50, la revisión de la coparticipación tributaria y mecanismos de apoyo a modelos productivos extensivos e intensivos en las diferentes regiones del país.
Sobre el volumen total de financiamiento, Paz situó las gestiones con CAF cerca de $us 4.500 millones y calculó alrededor de $us 4.000 millones provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo, a los que agregó recursos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Las cifras corresponden a estimaciones presentadas por el mandatario y no significan que la totalidad del dinero haya sido desembolsada.
En el caso del BID, el organismo anunció oficialmente en enero un paquete de hasta $us 4.500 millones para Bolivia durante el periodo 2026-2028, destinado a protección social, inversión privada, infraestructura, apoyo presupuestario y movilización de capital. CAF, por su parte, había formalizado en febrero una estrategia país por $us 3.100 millones para el periodo 2025-2030, aunque Paz señaló ahora que las gestiones con esa entidad se aproximan a $us 4.500 millones.
La agenda boliviana en Nueva York también incluyó la reactivación de Urupabol, mecanismo integrado por Uruguay, Paraguay y Bolivia, cuya Secretaría Pro Tempore está actualmente a cargo del país. Los presidentes Rodrigo Paz, Santiago Peña y Yamandú Orsi acordaron revisar sus instrumentos fundacionales y fortalecer la integración logística mediante la Hidrovía Paraguay-Paraná y la red portuaria regional.
El Gobierno boliviano pretende aprovechar ese mecanismo para mejorar las condiciones de exportación e importación a través del sistema fluvial y de la infraestructura del este del país, con énfasis en la articulación logística de Puerto Quijarro y Puerto Suárez.
Paz cerrará hoy una de las principales actividades de su visita con su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU, prevista para las 11.00 en Nueva York. El Gobierno adelantó que su mensaje abordará las reformas económicas, inversiones, integración regional, medioambiente, democracia y lucha contra el narcotráfico.
