El superávit comercial registrado por Bolivia en 2026 no supone una mejora general para toda la economía. Moody’s Local Bolivia advirtió que sus efectos serán distintos entre sectores y que la escasez de divisas continuará condicionando las operaciones de varias actividades productivas.
La minería y los negocios vinculados a metales preciosos aparecen entre los más favorecidos por su capacidad de generar dólares. En cambio, transporte, construcción, agroindustria, manufactura y comercio mantendrán una mayor exposición a la falta de divisas, el encarecimiento de la energía y las dificultades para importar insumos, maquinaria y repuestos.
El reporte pone además bajo la lupa la composición del saldo comercial. Aunque se registra un resultado positivo de $us 3.682 millones, gran parte está concentrada en suministros industriales. Al excluir ese componente, según el análisis, el balance arrojaría un déficit cercano a $us 2.013 millones.
La dependencia de combustibles importados continúa como otro punto vulnerable. En el primer semestre, Bolivia destinó $us 1.203 millones a la compra externa de combustibles y lubricantes, equivalente al 25,39% de todas sus importaciones.
A ello se suma el impacto del nuevo precio del diésel. El Decreto Supremo 5676 estableció inicialmente un valor de Bs 18 por litro para clientes directos y grandes consumidores. Moody’s considera que la medida puede reducir la presión sobre las divisas si contribuye a mejorar el abastecimiento, aunque al mismo tiempo incrementa los costos de agricultura, minería, construcción, industria, transporte y logística.
Las reservas internacionales también muestran una recuperación: pasaron de $us 3.617 millones a fines de junio a $us 4.214 millones en septiembre. Sin embargo, Moody’s advierte que el alivio dependerá de cuánto de esos recursos esté realmente disponible en moneda extranjera, tomando en cuenta que más del 82% de las reservas está concentrado en oro.
El mejor saldo comercial fortalece principalmente a los sectores generadores de divisas, pero todavía no elimina las dificultades que enfrentan las actividades que dependen de importaciones y combustibles.
