El secretario Marco Rubio, visitó entre el 8 al 10 de septiembre de 2026, tres países de la región: Colombia, Ecuador y Perú, fortaleciendo la Política Exterior de EEUU del friend-shoring y seguridad. En la agenda, Bolivia no estuvo considerada y durante uno de los discursos del Secretario Rubio, se refirió a ésta por el sufrimiento del país tras 25 años de influencia de gobiernos de izquierda. Esto último, entendido como línea roja de legados recibidos inaceptables y que son incompatibles con la doctrina actual de seguridad hemisférica, si no se cambian efectivamente.
EEUU está estableciendo que priorizará y apoyará a los “socios confiables”, sin imposiciones y a partir de lo que estos expresen requerir, acorde a sus propias necesidades. De allí que, en cada uno de los países visitados, se manejaron agendas personalizadas, con puntos transversales como la lucha contra el narcotráfico y crimen organizado, inteligencia, ciberseguridad y comercio. Todo a partir, de la articulación efectiva del AC3 o Escudo de las Américas, en cada uno de los países.
En lenguaje diplomático, si bien se mantiene “expectativas” sobre el gobierno boliviano, se busca fortalecer las relaciones con el país a partir de señales claras que tienen que brindarse y no simples narrativas de buenas intenciones, carentes de acciones efectivas. Desde el enfoque geopolítico y geoestratégico, por su ubicación y riqueza en minerales estratégicos, tierras raras y su posible articulación en la región como conector Atlántico-Pacifico, pese a la existencia de proyectos bioceánicos que amenazan aislarla; Bolivia es importante para el hemisferio.
Sin embargo, en Bolivia las señales que se emiten son al menos confusas, con supuestos nombramientos en cargos de confianza de personal íntimamente ligado a gobiernos pasados de izquierda – coincidiendo con la observación del Secretario Rubio –, escándalos de índole político gubernamental, cuyo proceso de investigación está en curso ante un sistema judicial cuestionado; crisis multidimensionales, destacando las energéticas y económicas, así como casos de corrupción escandalosos subsistentes y amenazas de conflictividad social latentes.
Más confuso aún, el hecho que Bolivia se encuentra en la Lista de Terceros Países de Alto Riesgo en la UE, debido a deficiencias en la prevención de Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo, mediante reglamentos delegados 2026/46-2026/83 y difusión operativa el 1 de septiembre de 2026 y aplicación por parte de bancos y reguladores europeos. No mostrando mejoras al respecto.
Pese a eso, EEUU sigue apoyando a Bolivia, brindando donaciones como raciones secas y escudos de protección de policarbonato. Donación de 20 millones de dólares, para adquisición de equipos especiales, capacitación técnica y entrenamiento de fuerzas de seguridad. Denotando que, la seguridad es un tema relevante para EEUU, el combate contra el crimen organizado, narcotráfico y estabilidad democrática. Coincidiendo con la doctrina de seguridad hemisférica AC3.
El dilema de “socio necesario pero poco confiable”, debe superarse con actuaciones claras. A la fecha Bolivia no ha designado legalmente a ningún grupo criminal nacional o extranjero, como “narcoterrorista”, pese a su pertenencia al AC3. Las actuaciones de contención, con el viaje de ministros del Estado boliviano a EEUU, el 9 de septiembre de 2026, no evaden la percepción de riesgo país y compliance en la región, más aún si subsiste la rigidez ideológica. Buscando ser pragmáticos comercialmente, mostrando así una doble agenda, mientras mantiene la arquitectura política y legal heredada de la izquierda. Ambivalencia que, ahonda desconfianza razonable y crítica.
Bolivia, no está aislada, pero daría la impresión de que hace méritos para aislarse a sí mismo, a partir de propios actos y/u omisiones. Por otro lado, Colombia y Perú actúan bajo el marco de Socio Mayor No-OTAN y Ecuador en el marco bilateral reforzado de ciberdefensa y cooperación estratégica. Esto les permite recibir importantes beneficios jurídicos, operativos y financieros, materializando así, objetivamente, el Escudo de las Américas en sus territorios. Mientras que, Bolivia permanece aún en el discurso.
El autor es diplomático e internacionalista.
