En un momento de recesión económica, el Gobierno busca reactivar la producción mediante la facilitación de la importación de tecnología y maquinaria, pero también necesitará normas que garanticen la inversión y los negocios, así como el comercio.
Desde el sector de despachantes de aduana, si bien valoran la Ley 1755, esperan la reglamentación de la misma desde hace un mes, ya que la misma definirá y detallará los bienes de capital que se podrán beneficiar del arancel y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) cero.
Además, los importadores sólo deberán pagar los costos del transporte, almacenaje en Aduana y trámites en las agencias despachantes.
El vocero presidencial, José Luis Galvez, informó que se reglamentó la Ley 1755, que establece arancel cero de importación e Impuesto al Valor Agregado para bienes destinados a la producción.
Ese decreto reduce el costo de importar maquinaria, tecnología e insumos necesarios para producir, agregó a tiempo de precisar que la norma aprobada reduce el costo de la importación de insumos, semillas, genética, drones, accesorios, herramientas, equipos, bienes de capital, plantas industriales, destinados al sector agropecuario, industrial, construcción, transporte y minería.
Desde la óptica de los emprendedores y las empresas constituidas, la misma favorece en la actividad económica.
El vocero aseguró que el 99% de los bolivianos quiere “trabajar, producir, salir de la crisis. Esta medida en concreto apunta en esta dirección; por lo tanto, estamos quitando impuestos a lo que Bolivia necesita para producir, invertir y generar empleos”.
Análisis
El analista económico Fernando Romero, con respecto a la normativa anunciada por autoridades de gobierno, indicó que no es algo nuevo ya que similares leyes ya fueron aprobadas en la anterior gestión, que no tuvieron el impacto que se pretendía.
“Mientras exista trabas fiscales, administrativas y burocráticas, que hagan complicado la importación de bienes de capital, se vuelve complejo aprovechar la iniciativa gubernamental”, reflexionó a tiempo de indicar que otro de las dificultades para beneficiarse de la misma se refiere a la escasez de divisas y al elevado costo.
Por esas razones se hace más complejo importar. “Creo que debe haber también una medida tributaria y de otra índole, para apoyar la iniciativa. Se debe complementar con otras políticas económicas”, dijo.
Asimismo, recordó que la economía boliviana se encuentra en recesión y por ello se vuelve complejo aprovechar la medida gubernamental.
“Pensar en que la importación va sacar a Bolivia de la crisis parte de un proceso de acompañamiento de cambios normativos e institucionales. Valioso, pero no suficiente”, señaló.
Por ello es de la idea que el Gobierno debe trabajar en una propuesta de política integral. “El Estado debe ser socio de empresarios y capitalistas”, sostuvo.
Agilizar trámites
El Ejecutivo también modificó el reglamento de la Ley General de Aduanas, con lo cual se busca simplificar y dar mayor flexibilidad a la importación de gasolina, diésel y petróleo crudo, con el objetivo de garantizar el abastecimiento de combustible al sector productivo y de servicios.
La norma permite que el combustible ingresado pueda transferirse parcialmente mediante contratos de venta y que la parte no transferida pueda ser reembarcada al exterior de ser necesario.
“Pero en general hace que los almacenajes puedan servir, por decirlo así, como recintos aduaneros y que eso facilite que haya combustible todo el tiempo para que se acorten los tiempos de provisión”, apuntó Galvez.
