Tras últimos hechos violentos, atribuidos a sicarios, el Gobierno activó ayer un operativo conjunto en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, con la intervención de las Fuerzas Armadas, la Policía y la Gobernación, después de cinco asesinatos registrados en el municipio entre el domingo y el lunes.
El despliegue incluye militares, unidades especializadas, controles territoriales, patrullajes con drones y personal de inteligencia, mientras las autoridades buscan reforzar la seguridad y enfrentar las estructuras vinculadas al crimen organizado.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que las Fuerzas Armadas cuentan con unidades especiales capacitadas para combatir el terrorismo y cumplir misiones especiales. Precisó que los detalles operativos del despliegue no serán difundidos públicamente.
El titular de Defensa sostuvo que la prioridad del Gobierno es restablecer la “paz” y la “tranquilidad” en San Ignacio de Velasco, localidad que calificó como una zona importante de Santa Cruz.
Con respecto a las características de los efectivos movilizados, Justiniano explicó que se trata de fuerzas con mayores capacidades operativas y un entrenamiento “mucho más arduo”, especializadas en operaciones contra el terrorismo y consideradas por el Gobierno como unidades de “alto impacto”.
Según la autoridad, las unidades serán destinadas a San Ignacio de Velasco para apoyar las labores de la Policía, mientras que los detalles sobre su despliegue y operación serán mantenidos fuera del ámbito público por razones operativas.
