El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, instó al expresidente Evo Morales a presentarse ante las autoridades judiciales y abandonar cualquier intento de promover movilizaciones, con el argumento de que su decisión podría contribuir a evitar un escenario de violencia y un eventual derramamiento de sangre.
La autoridad sostuvo que Morales debería asumir una conducta ejemplar como exmandatario y demostrar que reconoce la vigencia de la ley. En declaraciones a Unitel, Justiniano remarcó que ninguna persona, incluido Morales, está por encima de las normas y consideró que su presentación ante la Justicia sería la vía para reducir la tensión existente.
El ministro también cuestionó que desde el entorno del exmandatario se plantee la posibilidad de enfrentamientos ante una eventual ejecución de las órdenes de aprehensión. Según la posición expresada por Justiniano, si Morales realmente busca priorizar el bienestar del país, debería presentarse voluntariamente ante las autoridades.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, donde cuenta con el respaldo de integrantes de las seis federaciones. De acuerdo con el vocero presidencial, José Luis Gálvez, el dirigente cocalero estaría protegido por un denominado “escudo humano” integrado por mujeres, niños y personas adultas mayores.
El pedido de Justiniano se produce en medio de un escenario de tensión política y movilizaciones. La autoridad atribuyó parte de la convocatoria a una estrategia impulsada desde el Chapare que, a su criterio, busca generar inestabilidad y convulsión.
Sobre la situación judicial, Morales enfrenta una orden de aprehensión vinculada a una investigación por trata agravada en Tarija, relacionada con la presunta relación con una menor de edad y la existencia de un hijo. También pesa sobre él otra orden de aprehensión relacionada con los bloqueos registrados durante 53 días entre mayo y junio, movilizaciones que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Ante este contexto, Justiniano planteó que la presentación de Morales ante la Justicia podría contribuir a desactivar la posibilidad de nuevos enfrentamientos y evitar que la disputa política derive en hechos de violencia.
