Tras los acuerdos alcanzados entre el Gobierno y autoridades departamentales como punto de inicio para la política del 50/50, la exparlamentaria y actual asambleísta departamental por Santa Cruz, María René Álvarez, señaló que el presidente Rodrigo Paz necesitará lograr consensos con las bancadas en el Legislativo y trabajar de forma coordinada con los gobiernos autónomos, debido a que el país ya inició una nueva etapa que requiere de acuerdos.
Álvarez resaltó los solemnes actos por los 201 años de la Independencia de Bolivia, como forma de reafirmar un compromiso de trabajo por la transformación del país ante una coyuntura que demanda unidad por parte de todos los bolivianos.
“El presidente Rodrigo Paz anunció mayor institucionalidad, nuevas leyes y profundización de las autonomías. Para ello, necesitará lograr acuerdos con las bancadas en el Legislativo y trabajar de forma coordinada con los gobiernos autónomos. Se debe gobernar en base a la unidad”, sostuvo la exparlamentaria.
Apuntando que desde la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) cruceña se tienen en agenda una serie de proyectos normativos que apuntan a generar mayor desarrollo, con seguridad jurídica para las inversiones, Álvarez pidió que los anuncios del presidente vayan en ese sentido y no se cometa el error de generar nuevas trancas de control centralista.
Sobre el reciente mensaje presidencial, advirtió que existieron varios puntos sin abordar que hubieran sido muy necesarios de mencionar, entre ellos el fenómeno mundial relacionado al medio ambiente, las políticas de prevención de los incendios forestales o la lucha contra la contaminación hídrica que genera la minería ilegal; sin embargo, debe destacarse que existe voluntad para avanzar hacia nuevos horizontes.
“Algo queda marcado, Bolivia ya inició una nueva etapa y desde Santa Cruz estamos listos para avanzar en este reto histórico”, agregó.
Esta semana, tras sostener un encuentro con gobernadores de los nueve departamentos, el presidente Rodrigo Paz anunció el fin del modelo centralista y el inicio de una nueva etapa de desarrollo basada en las autonomías regionales.
“Yo creo que ese ciclo se terminó (el Estado Tranca). Empieza una Patria donde las autonomías, donde el desarrollo, donde las regiones tienen la preponderancia”, expresó satisfecho el primer mandatario.
El 50/50 no solo es una propuesta del jefe de Estado, sino un modelo de descentralización y redistribución económica equitativa: el 50% de los recursos públicos se destina al Gobierno central y el otro 50% se reparte entre las gobernaciones, municipios y universidades públicas. Asimismo, se realiza el traspaso de competencias y responsabilidades institucionales directas en áreas clave como salud, educación e infraestructura.
Reto histórico
Bolivia ya inició una nueva etapa que requiere acuerdos
> Promesas de mayor institucionalidad, nuevas leyes y profundización de las autonomías, necesitarán de acuerdos en la ALP y trabajar de forma coordinada con los gobiernos autónomos, siempre anteponiendo la unidad.
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