Un terremoto de magnitud 4,7 sacudió la noche del viernes la zona de los Campos Flégreos, al oeste de Nápoles, en el sur de Italia.
El sismo, registrado a solo 3 kilómetros de profundidad, provocó desprendimientos de rocas, daños en viviendas e iglesias, cortes de energía y la suspensión preventiva del servicio ferroviario y del metro.
Las autoridades confirmaron cuatro personas heridas y activaron el Centro Operativo Comunal (COC) en el municipio de Pozzuoli para coordinar la respuesta.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV), se trata del movimiento sísmico más fuerte registrado desde que se intensificó el fenómeno de bradisismo, un lento levantamiento del terreno asociado a la actividad volcánica de la caldera de los Campos Flégreos.
Luego del evento principal se reportaron al menos diez réplicas, mientras continúan las inspecciones para evaluar el alcance de los daños.
Las imágenes difundidas desde Pozzuoli muestran enormes rocas desprendidas que aplastaron varios vehículos y obligaron a vecinos a evacuar por precaución.
