El gobierno húngaro anunció la paralización total de la central nuclear de Paks —que utiliza el Danubio para sus sistemas de refrigeración— debido a que el caudal del río cayó a mínimos históricos.
El evento, sumado a una ola de calor con temperaturas de 37 °C, llevó a declarar en alerta el suministro eléctrico nacional y plantear posibles racionamientos de energía.
La sequía afecta la cuenca completa del río en el este de Europa: en Rumanía también debió desconectarse un reactor de la central de Cernavodă, responsable del 20% de su electricidad.
La dramática bajada del caudal interrumpió la navegación fluvial, encalló cruceros y dejó al descubierto naufragios antiguos y fósiles de mamut en las orillas. (Agencias)
