En Bolivia, ya es una tradición anual que empieza la época de incendios forestales en los meses de julio, agosto y septiembre enrareciendo al aire de las principales ciudades del eje central.
Se detectan centenares de focos de calor, los bomberos se preparan para apagar incendios, voluntarios hacen colectas para atender a las víctimas, el gobierno eroga grandes sumas para apagar incendios, los medios de comunicación publican noticias trágicas, las organizaciones ambientales protestan… la historia se repite anualmente, sin que haya medidas de prevención efectivas, sólo se ejecutan acciones reactivas.
Sobre este tema y la contaminación del aire y sus efectos, habla el especialista ambiental de Swiss Contact, Freddy Koch.
