Luego que la justicia determinó dictar detención preventiva para el sujeto implicado en un presunto tráfico de 189,5 kilogramos de oro de Bolivia a Dubái por el aeropuerto de Viru Viru, el diputado por la alianza Unidad, Alejandro Reyes, aseguró que, en la actualidad se comienza a ver la verdadera dimensión de las acciones de un crimen organizado que operó con total libertad a lo largo de veinte años.
Según el legislador paceño, es destacable que se haya detenido una operación ilegal que representa una grave afectación al Estado; sin embargo, es necesario que, producto de investigaciones profundas y responsables, se logre establecer el origen del cargamento, los responsables de su transporte, los destinatarios y, sobre todo, las identidades de los funcionarios que permitieron que dicha carga haya estado a punto de salir del país tras evadir varios controles.
“Lo importante acá es no solamente detener a uno de los eslabones más bajos de esta cadena, se necesita una investigación mucho más profunda para conocer todo el contexto”, afirmó Reyes.
En esa línea, el legislador paceño aseguró que, con el descubrimiento de este cargamento, y otros casos anteriores, se vuelve a comprobar que actividades ilícitas y el crimen organizado actuaron con total libertad e impunidad durante las últimas dos décadas.
“El crimen organizado prácticamente tuvo piedra libre durante veinte años y hoy estamos empezando a ver todas sus acciones”, añadió, instando a autoridades de gobierno a actuar con la mayor celeridad posible en las investigaciones hasta dar con los “peces gordos” de una actividad lucrativa que genera un gran daño económico al Estado boliviano.
Para Reyes, con el descubrimiento de este cargamento de oro en el aeropuerto de Viru Viru, no solo quedó descubierta una operación ilegal, sino la “forma desastrosa” con que se aplicaron controles en el último tiempo, siendo esta una realidad que debe ser subsanada lo antes posible mediante la identificación de aquellos elementos que cooperan y coordinan con el crimen organizado hasta la actualidad.
“Hay que dar especial énfasis a los controles fronterizos, a los aeropuertos y a las instancias de control. Si estas no están controlando efectivamente las cargas que entran y salen del país es porque hay todavía resabios del viejo régimen que deben ser cambiados, estos son justamente los que coordinan con el crimen organizado”, sostuvo.
Respecto a las denuncias sobre la supuesta perdida de parte del cargamento incautado y la posterior aclaración por parte de autoridades policiales, Reyes atribuyó dicha circunstancia a la falta de confianza generalizada que existe hacia la totalidad de las instancias de control existentes en el país.
“Lo que se ve es que ya no hay confianza ni en la camisa. Vemos que se han destruido las instituciones durante tanto tiempo que no quedan instancias o funcionarios que gocen de confianza”, finalizó.
La semana pasada, autoridades policiales reportaron el hallazgo de 189 kilos de oro no declarado en las maletas que llevaba una persona que pretendía salir del país en un vuelo privado desde el aeropuerto internacional de Viru Viru, con destino a Dubái.
El sujeto había presentado una documentación física en la que se identificaron irregularidades al momento de contrastar datos del código QR emitido por el Servicio Nacional de Registro y Control de la Comercialización de Minerales y Metales, por lo que personal de esta terminal aeroportuaria retuvo la carga.
La persona que portaba las maletas fue trasladada hasta la Fiscalía en el municipio de Warnes a fin de tomar su declaración y esclarecer si existen irregularidades en el procedimiento de presunta exportación de oro.
El viernes, debido a los riesgos procesales de fuga y obstaculización a las investigaciones, la justicia dispuso dictar detención preventiva por 150 días en la cárcel de Palmasola para el sujeto implicado en el presunto tráfico de oro de Bolivia a Dubái
Según autoridades, las investigaciones en curso buscan establecer el origen del cargamento y reconstruir la ruta que siguió antes de llegar al aeropuerto.
Desde la Gobernación de La Paz se anunció el inició acciones técnicas y legales para determinar si el cargamento de oro incautado corresponde a minerales extraídos en el departamento y, de ser así, garantizar el cobro de las regalías mineras establecidas por ley.

