Lic. María Luisa Ticona Pardo – Nutricionista-Dietista U.M.S.A. – Cel. 69969618
El acné es una las alteraciones dermatológicas más frecuente en la población. Especialmente en los adolescentes, quiénes presentan un deterior significativo en aspectos psicosociales, consigo conlleva a síntomas depresivos.
Podemos mencionar factores principales, producción de grasa por la glándula sebácea, colonización folicular, alteraciones en el proceso de queratinización y liberación de mediadores inflamatorios., la obstrucción de los ductos sebáceos-foliculares, el tamaño de la glándula sebácea y la producción de sebo están directamente relacionados con los niveles de andrógenos.
En relación a la dieta la vitamina A es clave para el mantenimiento de una piel sana, ya que regula la diferenciación celular y la producción de sebo.
Algunos estudios han demostrado que niveles bajos de vitamina A pueden estar relacionados con un aumento en la proliferación de propionibacterium acnés, la bacteria implica en la inflamación del acné.
Fuente: zanahoria, tomate, espinacas, hígado, mango, zapallo.
Vitamina D juega un papel importante en la respuesta inmune y en la regulación de la inflamación cutánea .se cree que esta vitamina tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que podrían ayudar a reducir la proliferación bacteriana.
Fuente: exposición solar, semillas, aceites vegetales como la de oliva, girasol, maíz, espinacas y palta, pescados, huevo.
Vitamina E. es uno de los antioxidantes más importante en la piel, ya que protege contra el daño oxidativo de los radicales libres.
Fuente: arroz integral, avena, aceites vegetales, nueces, espinaca.
Vitamina “B” Las vitaminas del complejo B tienen un papel esencial en la salud de la piel y el metabolismo celular
Fuente: cereales integrales, legumbres, frutos secos, lácteos descremados, huevo, carne magra, vegetales de hoja verde, mariscos etc.
Minerales esenciales: como el Zinc, Magnesio, Cobre, Selenio, Hierro.
La alimentación diaria dentro que ser equilibrada y saludable sin exceso de azucares ni de grasas o frituras, consumir la leche descremada.
La cantidad de agua 8vasos por día contando todos los líquidos consumidos en el día, incluidas las de las preparaciones. Fruta 4 unidades por día de temporada ya que consigo se aporta vitaminas.
Además de ser una práctica biológica, la dieta refleja aspectos culturales, emocionales y económicos, influyendo en la calidad de vida y en el riesgo de desarrollar enfermedades.
“NUTRICIONISTA CUIDANDO TU SALUD”
