Santa Cruz, Tarija y Cochabamba registran incendios forestales durante el inicio de la temporada seca en Bolivia, en un escenario marcado por fuertes vientos, escasas precipitaciones y condiciones favorables para la expansión de las llamas.
En Santa Cruz, la Gobernación reportó durante el fin de semana cuatro incendios activos. El de mayor magnitud se encuentra en el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Otuquis, donde el fuego afectó aproximadamente 2.538 hectáreas.
Otro incendio registrado en la zona de Techo II, en el municipio de Porongo, fue controlado durante el fin de semana. Entretanto, un foco localizado en la carretera Bioceánica, entre Pailón y San José de Chiquitos, permanece bajo observación. También se informó de actividad térmica en San Matías.
Las autoridades contabilizaron ayer alrededor de 1.400 focos de calor en el departamento cruceño, lo que mantiene en alerta a los equipos de respuesta.
En Cochabamba, un incendio forestal se propagó en el Parque Nacional Tunari y afecta al municipio de Quillacollo, específicamente al sector de Liriuni Chocaya. Bomberos y brigadas especializadas fueron desplazados al lugar para contener las llamas.
En Tarija, el fuego afecta al municipio de San Lorenzo y amenaza a la comunidad de Quirusillas, además de otras zonas cercanas. Debido a su intensidad, las llamas avanzaron hasta el sector de la Cuesta de Sama.
Ante la emergencia, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, instruyó a la Agencia Boliviana Espacial realizar un monitoreo satelital de los incendios forestales y focos de calor, con el objetivo de fortalecer las tareas de prevención y evitar que los siniestros alcancen mayores proporciones. (Agencias)
