Lo que comenzó como una oferta de trabajo con la promesa de obtener altos ingresos terminó convirtiéndose en una denuncia que involucra a ciudadanos bolivianos enviados a un conflicto armado internacional. Familias de jóvenes de Santa Cruz aseguran que sus parientes fueron contactados con propuestas laborales en Rusia, pero que al llegar a ese país fueron incorporados a actividades militares relacionadas con la guerra contra Ucrania.
La Fiscalía abrió una investigación tras recibir una primera denuncia en mayo y posteriormente conocer nuevos casos relacionados con un presunto delito de trata de personas con fines de reclutamiento para conflictos armados. Las autoridades buscan establecer cuántos ciudadanos bolivianos fueron captados, quiénes serían los responsables y cómo funcionaba el mecanismo de traslado hacia Rusia.
El caso tomó relevancia luego de que familiares de jóvenes de la comunidad Rincón de Palometas, en Santa Cruz, denunciaran la existencia de un supuesto reclutador que ofrecía contratos laborales con ingresos de hasta 16.000 dólares.
La primera alerta fue presentada por un padre que denunció que su hijo, quien tendría problemas de salud, habría sido contactado y trasladado a Rusia. Hasta ahora, las autoridades informaron que no cuentan con datos precisos sobre el paradero del joven.
La fiscal superior, Alejandra Rocha, informó que la Fiscalía de Santa Cruz investiga tres casos abiertos a nivel nacional por trata de personas, que incluyen 16 víctimas denunciadas por sus familiares. Además, el Ministerio Público solicitó información a Perú, Colombia y Venezuela para obtener datos sobre la situación de los ciudadanos afectados.
Las investigaciones se concentran en denuncias presentadas en Santa Cruz y están dirigidas contra personas que ya fueron identificadas. La Fiscalía trabaja en reconstruir la ruta que siguieron los ciudadanos bolivianos desde su salida del país hasta su llegada a territorio ruso.
ENGAÑADOS RUMBO AL FRENTE
Según los testimonios de los familiares, los jóvenes fueron captados mediante ofertas de empleo con salarios elevados, que incluían trabajos de construcción, pintura, soldadura y reconstrucción. Los supuestos reclutadores prometían remuneraciones de hasta 2.800 dólares mensuales e, incluso, pagos de hasta 16.000 dólares por aceptar las condiciones del viaje.
De acuerdo con los relatos, los reclutadores también facilitaron la gestión de documentos y el traslado al exterior. Las investigaciones señalan que algunos de los jóvenes viajaron por vía terrestre desde Bolivia hasta Brasil y, posteriormente, se trasladaron a Rusia.
Una vez en territorio ruso, la situación habría cambiado, ya que los ciudadanos fueron llevados a centros de entrenamiento militar y luego enviados a zonas de combate, pese a que las ofertas iniciales no estaban relacionadas con actividades militares.
Los familiares indicaron que, al comienzo, mantuvieron comunicación con los jóvenes e incluso uno de ellos envió dinero a su hogar, lo que reforzó la confianza en la supuesta oportunidad laboral. Sin embargo, tras su envío al frente de combate, dejaron de responder llamadas y mensajes.
MUERTOS Y HERIDOS
Entre los casos conocidos están los de dos jóvenes bolivianos que viajaron en abril y que, según sus familias, fueron llevados a un búnker donde recibieron entrenamiento antes de ser enviados a una misión de combate.
Los familiares señalaron que ambos perdieron la vida durante una operación militar tras el impacto de un dron. Sus nombres fueron identificados como José María Soleto Ayala e Iván Valdivia. Sin embargo, las autoridades bolivianas aclararon que los fallecimientos aún no cuentan con confirmación oficial, mientras los allegados realizaron un velorio simbólico en su memoria.
Otro grupo de ciudadanos habría sobrevivido, aunque con heridas sufridas durante enfrentamientos. Según el testimonio de familiares de uno de ellos, los jóvenes fueron obligados a firmar contratos escritos en ruso, sin traducción ni entrega de copias, antes de iniciar el entrenamiento militar.
RESPONSABLES
Mientras las familias buscan conocer el paradero de sus seres queridos, la Policía abrió una investigación de oficio por el delito de trata y tráfico de personas. El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, David Gómez, informó que ya fueron identificados tres presuntos reclutadores de ciudadanos bolivianos mediante falsas ofertas laborales en Rusia.
Según la autoridad, los sospechosos serían de nacionalidad boliviana y habrían actuado con el posible apoyo de ciudadanos extranjeros. Gómez precisó que la tipificación del delito podría modificarse a medida que avancen las investigaciones y se obtengan nuevos elementos sobre el funcionamiento de la presunta red.
Uno de los testimonios clave corresponde a la madre de un joven de Rincón de Palometas, quien grabó en video al supuesto reclutador cuando cinco jóvenes partían desde la Terminal Bimodal de Santa Cruz con destino a Brasil. La mujer afirmó que el hombre le aseguró que su hijo viajaría únicamente para trabajar y no para participar en acciones militares.
La madre también denunció que, al intentar obtener información sobre el paradero de su hijo, el presunto reclutador, identificado por las familias como Amador Méndez Arancibia, le pidió contratar un abogado e incluso solicitó 1.000 dólares para supuestos trámites, suma que la familia no pudo reunir.
Como parte de las investigaciones, la Policía realizó operativos en Santa Cruz y arrestó a dos personas con fines investigativos, entre ellas un familiar de Méndez Arancibia. Los investigadores buscan determinar la participación de los involucrados e identificar a otros posibles integrantes de la organización.
16 BOLIVIANOS EN GUERRA
La Cancillería informó que, según las denuncias de los familiares, se estima que alrededor de 16 ciudadanos bolivianos podrían encontrarse en la zona del conflicto, aunque la cifra aún no fue confirmada oficialmente.
El viceministro de Gestión Consular e Institucional, Héctor Huanca, indicó que el Estado activó mecanismos de asistencia y protección consular a través de la Embajada de Bolivia en Rusia y explicó que las gestiones se realizaron inicialmente con reserva, a pedido de las familias, para resguardar la seguridad de los ciudadanos.
Sobre los reportes del presunto fallecimiento de dos bolivianos, la autoridad señaló que el Gobierno continúa con las gestiones diplomáticas y espera una respuesta oficial de las autoridades rusas que permita confirmar esa información.
RUSIA NIEGA PARTICIPACIÓN
Ante las denuncias, el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko, negó cualquier participación en un supuesto sistema de reclutamiento de ciudadanos bolivianos y aseguró que no mantiene vínculos con personas u organizaciones dedicadas a ese tipo de actividades. Asimismo, afirmó que la misión diplomática no tiene conocimiento de un mecanismo de captación para enviar bolivianos al conflicto.
Por su parte, el cónsul de Ucrania en Brasil, Heorhii Erman, advirtió que Rusia utiliza desde hace dos años contratos fraudulentos para atraer extranjeros hacia la guerra.
Por otra parte, la investigación continúa para esclarecer el funcionamiento de la presunta red de captación. Aunque la Policía arrestó a dos personas e identifica a otros posibles involucrados, aún busca determinar el alcance de las operaciones y la situación de los ciudadanos bolivianos trasladados a Rusia.

Crédito de foto 1 y 2: RRSS
