La Policía busca a un ciudadano que llegó desde Estados Unidos con tres equipajes en los que fueron encontrados cuatro fusiles AK-47 calibre 7,62 milímetros, ocultos entre objetos declarados como repuestos de vehículos. El caso es investigado por presunto tráfico de armas y derivó en la aprehensión de dos personas que presuntamente pretendían retirar las maletas retenidas en el aeropuerto internacional Viru Viru, en Santa Cruz.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que el principal investigado llegó al país el 7 de julio procedente de Estados Unidos con tres equipajes de mano que, según la declaración inicial, contenían repuestos para vehículos. El equipaje quedó retenido en la terminal aérea debido a que estaba pendiente el cumplimiento de trámites aduaneros relacionados con el pago de aranceles para su liberación.
La autoridad explicó que las maletas permanecieron en el área de Aduana hasta que personas vinculadas al equipaje acudieron a realizar el procedimiento correspondiente para retirarlas. Fue durante esa actuación, cuando se procedió a la apertura de los bultos, que el personal especializado encontró en el interior cuatro fusiles AK-47 calibre 7,62 milímetros.
De acuerdo con la información proporcionada por el Gobierno, el armamento estaba oculto entre elementos que aparentaban ser repuestos de vehículos. Los fusiles se encontraban desmontados y distribuidos dentro de las maletas, una modalidad que ahora es analizada por los investigadores para establecer si existió una planificación previa para introducir las armas al país.
Oviedo señaló que se trata de armamento de uso militar y calificó el hallazgo como un hecho de gravedad por las características de los fusiles encontrados. La autoridad explicó que los AK-47 son considerados armas de guerra y que su ingreso al país activó una investigación por presunto tráfico de armas.
Dentro del proceso, dos personas fueron aprehendidas mientras se investiga su posible participación en el intento de retiro del equipaje. Las autoridades identificaron a las involucradas como Susana M. L. y Flora S. P., quienes quedaron a disposición de los investigadores para prestar su declaración.
Según el reporte oficial, ambas personas no tendrían parentesco con Adrián H. S., por lo que la Policía y la Fiscalía indagan si fueron enviadas o contratadas para realizar los trámites necesarios para recoger las maletas. Los investigadores buscan determinar qué grado de conocimiento tenían sobre el contenido del equipaje y si existían otros participantes en la operación.
El caso fue abierto por el Ministerio Público bajo la figura de presunto tráfico de armas. La Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) realizan diligencias para establecer el origen del armamento, el destino que tendría y la posible existencia de una red vinculada al ingreso ilegal de armas.
El fiscal, Alberto Alba, informó que entre las primeras actuaciones se encuentra la recopilación de información, el análisis de las cámaras de seguridad del aeropuerto y la revisión de otros elementos que permitan reconstruir la ruta seguida por el equipaje desde su llegada al país.
Las autoridades también activaron operativos para ubicar a Adrián H. S., identificado como el principal investigado dentro del caso. La Policía busca establecer las circunstancias en las que ingresó el armamento, los contactos que pudo tener en Bolivia y si contó con apoyo para intentar retirar las maletas desde la terminal aérea.
En las primeras horas de la investigación solo se tenía información sobre el decomiso del armamento y la aprehensión de dos personas; posteriormente, las autoridades establecieron que las armas llegaron desde Estados Unidos, identificaron al propietario del equipaje y activaron su búsqueda.
