El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, manifestó tener la expectativa de que la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) apruebe una nueva Ley de Hidrocarburos que sea “flexible” y permita realizar inversiones para futuras exploraciones en hidrocarburos, no solo en regiones tradicionales como Tarija, Chuquisaca o Santa Cruz, sino también, en el norte de La Paz.
Durante su participación en la sesión de honor en homenaje al 452 aniversario de la fundación de Tarija, el Primer Mandatario mencionó que el Estado boliviano se quedó sin gas natural pese a que, en los últimos 18 años, ese recurso natural generó un ingreso de 60 mil millones de dólares.
Para recuperar el sector petrolero en favor de los intereses económicos de Bolivia y sus habitantes, el presidente Paz afirmó que debe contarse con leyes sectoriales que permitan descubrir pozos con hidrocarburos cada año, y no cada 30 años.
En la actualidad, los grandes megacampos que tenía Bolivia están agotados, lo que significa que no pueda exportarse a Argentina y Brasil, pues, desde 2014, ya hubo previsiones de analistas en el sentido de que Bolivia podría llegar a sufrir una crisis energética que la llevaría a importar incluso Gas Licuado de Petróleo (GLP).
Dichas voces alertaron a las gestiones gubernamentales de Evo Morales y luego de Luis Arce, a que era necesario invertir en la exploración de nuevos campos, suspender la subvención a los carburantes y elaborar una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer nuevos inversionistas en tareas de exploración y explotación. Sin embargo, las exautoridades minimizaron las advertencias y hoy, el país sufre una crisis económica producto de ello, además que debe enfrentar una crisis energética y evitar otra alimentaria por el impacto a la cadena productiva.
El presidente preguntó a las autoridades regionales de Tarija que mencionen una obra relevante de inversión realizada en ese departamento que se hubiera concretado en los últimos 20 años; nadie respondió.
“No hay una sola obra”, aseveró Paz, contrastando esa realidad con el hecho de que hubo un despilfarro de 60 mil millones de dólares generados por campos gasíferos de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca.
Para mayor contraste, mencionó el “esperpento” que hoy es la Planta Separadora de Líquidos ubicada en Yacuiba, infraestructura que costó mil millones de dólares, inaugurada el 25 de agosto de 2015 por Evo Morales bajo el aura de ser la obra de ingeniería más importante de la historia de Bolivia y una de las tres plantas más grandes de Latinoamérica.
La proyección de ingresos que se tenía para esa planta era de 500 millones de dólares al año y solo por la venta externa de GLP; pero, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el monto mayor exportado fue de 76,6 millones de dólares en 2021. La planta nunca llegó a alcanzar el 100% de su potencial de trabajo.
Paz espera una Ley de Hidrocarburos, flexible
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