Asegurando que las demandas de los sectores movilizados en el reciente conflicto en el país, carecían de sustento económico, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, reiteró que los 50 días de bloqueos y protestas violentas tenían el único objetivo de ejecutar un golpe de Estado contra el presidente Rodrigo Paz.
“Lo que ha sucedido en estos últimos 50 días ha sido un intento de golpe de Estado que no tenía ningún fundamento económico, porque estábamos ordenando la economía. Hubo pedidos de renuncia, intentos de desestabilización institucional, de ruptura del orden institucional, aun así, el impacto ha sido muy grande”, manifestó Espinoza.
Durante los días de conflictos, las ciudades de La Paz y El Alto fueron escenario de protestas violentas y bloqueos de caminos, encabezados por dirigentes de la cuestionada Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Túpac Katari de los Ponchos Rojos de la provincia Omasuyos, entre otras afines; quienes inicialmente pedían un incremento salarial, pero luego exigían la renuncia del primer mandatario, alentados por el sector “evista” y el narcoterrorismo. Los bloqueos dejaron un saldo de al menos 14 fallecidos y una pérdida superior a los 2.700 millones de dólares.
“La forma en la que hemos gestionado el conflicto, ha evitado el derramamiento de sangre y una continuidad de un conflicto que, de otra manera, de haber recurrido a violencia, de haber recurrido a intervenciones antes de lo que nosotros hemos hecho, podría haberse extendido muchísimo más en el tiempo”, resaltó la autoridad.
No obstante, el conflicto social en el país llegó a su fin el 19 de junio pasado, con un panorama histórico marcado por la firma de un acuerdo de pacificación entre el presidente Paz Pereira y la COB.
“Lo que hemos logrado en estos 50 días, a pesar de los costos, es lograr que el país deje en claro que quiere estabilidad, que quiere trabajar, que quiere continuar y avanzar hacia adelante, y eso es precisamente lo que ahora queda por hacer”, agregó.
El entendimiento entre la COB y el Órgano Ejecutivo incluyó la abrogación de decretos y la flexibilización de medidas económicas, lo que abrió el camino para levantar los bloqueos en las carreteras.
“Después de estos 50 días, el bloqueo queda en el pasado. Los actores políticos que quieren confrontación, sangre y muerte quedan en el pasado, y lo que queda para adelante es el camino de la reconstrucción”, concluyó Espinoza.
Sin fundamentos
Ejecutivo ratifica que protestas buscaban derrocar al presidente
> Después de 50 días de bloqueo, actores políticos que quieren confrontación, sangre y muerte quedaron en el pasado y ahora queda trabajar por la reconstrucción.
- Advertisment -
