Cuestionando que sectores movilizados hayan cambiado de libreto y ahora exijan la renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, el asambleísta nacional por La Paz, Carlos Alarcón, advirtió que, si se permite que grupos violentos impongan criterios a través de la presión, en el país se habrá roto el orden constitucional y destruido el sistema democrático.
“Desde el momento en que se anuncian bloqueos indefinidos para derrocar a un presidente y a un gobierno elegidos legal y legítimamente, lo que se está planteando es la ruptura del orden constitucional y democrático del país, eso tiene que quedar absolutamente claro”, sostuvo Alarcón.
En su criterio, la sola posibilidad de que sectores de la población, a través de la violencia y la presión, tengan potestad para decidir la vigencia de leyes o la continuidad de gobiernos, sería romper el orden constitucional y dejar que el país ingrese a un estado de caos y anarquía.
“De esa forma lo que estaría pasando es que el país este gobernado por los grupos de violencia, presión y choque, y no por las instituciones y los órganos democráticos formalmente establecidos en la propia Constitución Política del Estado”, dijo.
En esa línea, insistió en la necesidad de que la Bolivia democrática se manifieste frontalmente en rechazo a los bloqueos y toda medida de presión que, por sus actuales características, han dejado de perseguir reivindicaciones sociales o laborales y han pasado a demandar temas de corte político como la renuncia del presidente.
“No se puede permitir que el país retorne a un estado de naturaleza, donde aquel grupo que sea el más prepotente e imponga más violencia, vaya ser el que defina los destinos de la patria, eso es totalmente inaceptable”, remarcó Alarcón.
Peligro de caos y anarquía
No puede permitirse que el país sea gobernado por la prepotencia
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