El abogado penalista, Marcelo Ramos Guzmán, manifestó en entrevista exclusiva a EL DIARIO su preocupación respecto a los hechos de infanticidio actual en el país, al reflexionar sobre la poca importancia que la sociedad y los medios de comunicación estarían otorgando a esta problemática.
El experto afirmó que, para la ciudadanía, estos casos no generan sorpresa y que llegan a ser, incluso, habituales al enterarse de una noticia sobre este tema. “Parecería que, en la sociedad boliviana, (los infanticidios) se están normalizando; parecería que nos sorprende más la muerte de las mascotas que la muerte de los niños y las personas”.
Según Ramos, las noticias de los medios de comunicación en el país llegan a ser una “simple” noticia más para los ciudadanos y no dan la relevancia que debería a este tipo de situaciones.
El entrevistado realizó este análisis en medio de la alta incidencia de este tipo de crímenes en los primeros meses de la presente gestión. El más reciente caso fue un infanticidio en grado de tentativa en la ciudad de El Alto.
El 7 de marzo de 2026, la madre habría dado una sustancia tóxica a sus tres hijos. Posteriormente, les provocó heridas de corte en los brazos para después encerrarlos y abandonarlos en una habitación. El padre encontró a los pequeños y los trasladó al Hospital del Norte, donde fueron internados y de donde fueron dados de alta.
El día de ayer, en horas de la tarde, la madre fue capturada por la Policía en la población de Quillima y trasladada a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra la violencia (Felcv) de la ciudad de El Alto para brindar su declaración.
Ante este hecho, Ramos se refirió que la mujer enfrenta 20 años de cárcel al tratarse de un crimen de infanticidio en grado de tentativa y sostuvo que, si alguno de los niños llegara a fallecer, enfrentaría una pena de 30 años.
Sobre las medidas legales que existen para proteger a las víctimas de estos hechos, el analista manifestó que Bolivia cuenta también con tratados y convenios internacionales que obligan al Estado a cumplir y brindar protección en favor de niñas, niños y adolescentes.
“Tenemos incluso una ley específica en favor de los menores, así que el Estado cumple –obviamente– protegiendo a los mismos en todos los niveles; incluso, tenemos una Defensoría de la Niñez y tenemos líneas telefónicas”, añadió.
Ramos considera que la justicia boliviana es suficientemente dura frente a estos delitos: “Tenemos penas altas con relación a este tipo de delitos, estamos hablando de los delitos más graves del ordenamiento penal”.
El abogado penalista hizo un llamado de reflexión a la sociedad boliviana sobre estos sucesos y recalcó que se necesita un análisis completo por parte del Estado para medir el peligro que existe.
“Son medidas en este caso que se tienen que tomar en el ámbito de la familia, desde el núcleo familiar, desde que son muy pequeños: enseñarles sobre este tipo de temas para que conozcan el peligro y sobre todo el amor, (que) es lo más importante. El amor, la educación y la familia, eso es lo que va a cambiar a la sociedad boliviana para evitar que suceda esto nuevamente”, concluyó.
