Cada día es más común oír algo referido al turismo, pero realmente entendemos ¿qué es el turismo?, ¿qué características tiene? o ¿por qué es importante? En este artículo trataremos de responder algunos aspectos relevantes sobre este gran fenómeno mundial que genera un movimiento y desplazamiento de personas masivo, con los respectivos efectos que produce.
A menudo escuchamos noticias respecto a diferentes sectores productivos de nuestro país, como la minería, el sector industrial, incluso el comercio, pero poco se habla de los servicios como un sector económico y cuando se menciona al turismo, prácticamente desconocemos de qué se trata. Desde luego, es un tema amplio de explicar, ya que éste puede significar una sumatoria de muchas cosas. El común de la gente entiende al turismo como sinónimo de viajar, o la llegada fortuita de extranjeros –por razones varias–, pero esos son aspectos muy genéricos de lo que es esta actividad. En realidad es un fenómeno más profundo y complejo, además es necesario recalcar que el turismo no es la mal llamada “industria sin chimeneas”, sino un sector principalmente de servicios.
De acuerdo a ONU Turismo (ex Organización Mundial del Turismo), “Turismo es un fenómeno social, cultural y económico que supone el desplazamiento de personas a países o lugares fuera de su entorno habitual por motivos personales, profesionales o de negocios”. Esas personas son denominadas visitantes –turistas o excursionistas–; residentes o no residentes y el turismo abarca sus actividades, mismas que suponen un gasto turístico.
Para entenderlo de manera clara, es cuando las personas viajan por una amplia variedad de razones (conocer, visitar amigos y familiares, aprender, disfrutar, descansar, etc.) a sitios diferentes a donde tienen su residencia por un tiempo determinado y con la intención de retorno al lugar de origen, puede ser extranjero o nacional, en el propio país o un país distinto al suyo.
¿Por qué es importante? Ese desplazamiento temporal de personas activa una maquinaria compleja y conlleva una gran cantidad de efectos, puesto que los visitantes no solo buscan paisajes, tienen necesidades y deseos que satisfacer, desde transporte, hospedaje, actividades recreacionales, culturales, alimentación, souvenirs, etc. Para ello demandan bienes y servicios, en consecuencia, generan un gasto económico (ingreso para los destinos), moviendo las economías de los distintos rubros y sub rubros involucrados que, de manera amplia, van desde aquellos propios del turismo, como hotelería, hasta otros indirectos como servicios bancarios, médicos, etc.
A nivel mundial el turismo significa 1 de cada 10 empleos; el año pasado 1.520 millones de personas viajaron a nivel internacional, vale decir 60 millones más que en 2024; genera ingresos por $ 1.84 billones, siendo uno de los sectores económicos más importantes a nivel global, dinamizador de economías, generador de empleo y riqueza. En ese sentido, el impacto que genera el turismo, como el ingreso de divisas, el efecto multiplicador, entre otros, es fundamental para muchas economías y esa es la razón importante por la que los países cada vez más apuestan por esta actividad.
El turismo para países y localidades que tienen amplios y variados recursos naturales, culturales, puede significar una inmensa oportunidad. Desde luego, esos son los recursos base fundamentales sobre los cuales se debe desarrollar infraestructura y una planta de servicios para la demanda. Hoy se empieza a hablar de manera más seria del turismo en nuestro país y si bien se menciona que se ha incrementado el número de visitantes, todavía hay un inmenso desafío para poder hacer que Bolivia resalte en el mapa turístico internacional.
Entender que el turismo es un sistema complejo y una gran oportunidad, es el primer paso para transformarlo. Bolivia tiene los diamantes en bruto: cultura, naturaleza, paisaje. Despertando a ese gigante dormido, empleando estrategias eficientes, trabajo y esfuerzo conjunto, en el corto-mediano plazo podríamos generar mucha riqueza para todos los bolivianos. Hagamos del turismo el destino de Bolivia.
El autor es Magíster en Turismo.
