Después de los vandálicos actos llevados a cabo por la COB, creo que hoy más que nunca es necesaria la promulgación de una ley antibloqueos. Si bien esta era una idea barajada ya tiempo atrás, después de los últimos acontecimientos queda claro que es momento de instaurar orden en Bolivia.
La anarquía y el caos no son algo nuevo en Bolivia; desgraciadamente, nuestro país siempre ha estado envuelto en periodos de crisis, ingobernabilidad y violencia. Lo dije en múltiples ocasiones y lo repito ahora: Bolivia necesita orden y seguridad para poder progresar, además, que se sancione a todos aquellos que fomenten la violencia y aterroricen a la población.
Un primer avance sería aprobar esta ley, que si bien no creo sea la respuesta idónea al actual problema estructural de falta de orden, sería un buen primer paso para mejorar la situación del país. Evidentemente, para instaurar orden son necesarios muchos otros factores, pero que la ley pase a ver estos actos como criminales y ya no como “reivindicación” es algo positivo.
Bolivia, como dije, siempre ha estado gobernada por el caos y la anarquía, y esto pasa simplemente por un Estado que en muy cortos periodos ha podido brindar seguridad y paz a sus ciudadanos. Esto debe terminar y pasa por varias fases que deberán ser realizadas en los próximos años, claro está, siempre y cuando queramos vivir en un Estado donde la seguridad y el orden sean comunes y la anarquía cosa del pasado.
Primero se necesita un nuevo modelo de Estado; es imperativo para el progreso de Bolivia terminar con el fallido Estado Plurinacional que solo ha fomentado más el caos y el terror. Un nuevo Estado en donde la seguridad y el orden sean valores fundacionales es necesario; solo así se entenderá que el nuevo Estado nacional lo que busca es dar estabilidad a sus ciudadanos, busca protegerlos y que vivan de manera digna. De igual forma, a partir de un nuevo Estado, una nueva CPE de la que sí puedan salir leyes idóneas que implementen sanciones al crimen, el terror y organizaciones que, en vez de alentar el progreso de Bolivia, buscan su destrucción.
Habrá que ver si la ley antibloqueos termina siendo aprobada, lo que sería bueno, o si más bien se da un paso atrás. La reciente pulseta de poder entre la COB y el gobierno ha demostrado que la dictadura sindical aún tiene poder y que, en su proceso de reorganización, está ganando fuerza.
El Gobierno tuvo una oportunidad de oro para acabar con la dictadura sindical y liberar a los bolivianos de la extorsión, el terror, la violencia y la anarquía de una vez por todas. Si bien hay otras organizaciones sociales que fomentan la ingobernabilidad, es la COB, históricamente, la que siempre ha sido un obstáculo para el desarrollo, el crecimiento y la democracia.
Creo que la forma de proceder debió haber sido ejemplar, sobre todo porque la gente por fin se dio cuenta de que la COB y otros sindicatos criminales nunca han luchado por Bolivia, sino por imponer una dictadura que se sostiene con base en el terror y el escarmiento.
Por mi parte, creo que era buen momento para aprehender a las cabecillas de los bloqueos y dirigentes que no solo destruyen Bolivia, sino que atemorizan y extorsionan a sus afiliados, obligándolos a bloquear, sin que estos estén, en su gran mayoría, de acuerdo. De igual forma, hubiera sido bueno implementar sanciones económicas y penas privativas a todas aquellas organizaciones encargadas de propagar el caos, la destrucción y la violencia en el país.
El boliviano solo quiere trabajar en paz y estas organizaciones simplemente no lo dejan. Finalmente, sería bueno implementar una ley también para despolitizar a los sindicatos, momento de que estos solo se enfoquen en su rubro y dejen de optar por posturas de extrema izquierda y de violencia. Bolivia tendrá paz una vez que la COB sea despolitizada, desestructurada y refundada bajo una lógica patriota.
Es necesaria la ley antibloqueos y frenar el terrorismo de la COB
Fabian Freire
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