La tasa de natalidad en China alcanzó en 2025 su nivel más bajo desde 1949, situándose en 5,63 nacimientos por cada 1.000 habitantes.
Por cuarto año consecutivo, la población total disminuyó, cerrando el año con 1.400 millones de personas, una caída de 3,39 millones respecto al periodo anterior.
Esta tendencia preocupa a Pekín (Beijing), ya que la tasa de fertilidad de un hijo por mujer está muy por debajo del nivel de reemplazo necesario (2,1), lo que acelera el envejecimiento de la segunda economía del mundo.
Para frenar el declive, el Gobierno chino ofrece bonos de 500 dólares por hijo y ha impuesto un polémico impuesto del 13% a los anticonceptivos.
Sin embargo, altos costos de crianza y un cambio en las prioridades de los jóvenes limitan el éxito de estas medidas.
Según expertos de la ONU, de mantenerse esta trayectoria, China podría perder la mitad de su población para el año 2100, poniendo en riesgo la sostenibilidad de su fondo de pensiones y su fuerza laboral. (Agencias)
