Los esfuerzos multinacionales contra el narcoterrorismo en el hemisferio, liderados por el presidente estadounidense Donald Trump en 2025, tienen implicancias geopolíticas de alto impacto y efecto domino a nivel global, incluida Bolivia. El anuncio oficial desde la Casa Blanca, el 3 de enero de 2026, sobre la captura de Nicolás Maduro y su esposa Celia Flores en la mismísima Venezuela, tras operaciones militares focalizadas de alta intensidad desde la madrugada, abren las acciones de captura y neutralización de líderes identificados perteneciente al “Cártel de los Soles” y sus proxies (socios) en la región, ya no solo en ese territorio.
Para EEUU, el presidente legal y legítimo de Venezuela es Edmundo Gonzales Urrutia y su vicepresidente, la Premio Nobel de la paz 2025, María Corina Machado, emergentes de las elecciones presidenciales realizadas en Venezuela a mitad de 2024. Por lo que, la detentación del poder de manera dilatada por parte del régimen de Maduro, representó la usurpación del poder y captura del pueblo venezolano a manos de grupos narcoterroristas, como el “Cártel de los Soles” en asociación con el “Tren de Aragua”, liderados por el propio Maduro. Por quien pesaba una recompensa de captura desde 2020, llegando en 2025 a 50 millones de dólares, dentro del programa de información sobre narcotráfico, así como por Diosdado Cabello, Padrino López, Tareck El Aissami y otros líderes venezolanos, ofertadas por el Departamento de Estado de EEUU.
La captura del principal líder del cartel narcoterrorista, en la madrugada de este 3 de enero, mediante operaciones militares denominadas “Lanza del Sur” y otras asociadas, son el resultado de un trabajo meticuloso y decidido que asumió la administración norteamericana durante meses. Reafirmando esa postura, oficialmente para Iberoamérica mediante su nueva doctrina de seguridad nacional, emitida a finales de 2025, que observa varios frentes prioritarios, como: la migración, el narcotráfico, despliegue diplomático y militar de presión, fomento al nearshoring (inversiones en la región), autonomía responsable de los países y cooperación hemisférica entre todos. Doctrina denominada “Donroe” y con implicancias para Bolivia, como los créditos MCC.
La conjunción jurídica asumida por EEUU, aplicada a través de una novedosa dogmática penal internacional por su jurisdicción, agrupó dos figuras delictivas con altas trascendencias internacionales constituidas por el narcotráfico y el terrorismo, integrando dos o más normas legales relevantes para el combate de una figura delictiva denominada “narcoterrorismo”, a partir del ejercicio del Título 10 y el Titulo 50, la primera ley dirigida a operaciones militares abiertas y la segunda, a las encubiertas en su lucha contra el terrorismo, narcotráfico y narcoterrorismo, de manera combinada a nivel global, con énfasis en Venezuela hoy.
De esa forma, los Departamentos de Estado y de Guerra de EEUU, antes de su despliegue militar de captura en territorio extranjero, designaron legalmente como Grupo Terrorista Extranjero (FTO) al Cártel de los Soles en noviembre de 2025, misma que ostentan otros grupos terroristas como el Tren de Aragua, el cartel de Sinaloa, Al Qaeda, ISIS (Daesh), Ansarallah (Huties), BLA, etc. Muchos de ellos y sus líderes, también nombrados SDGT o terrorista global especialmente designado, cuyas consecuencias son las sanciones financieras a nivel global y enfrentar consecuencias derivadas por atentar o infringir algún tipo de daño a la nación norteamericana, como exportar ilegalmente droga a su territorio.
De esa forma, las acciones desplegadas por el comando sur de EEUU, en aguas caribeñas durante estos último cinco meses, ejecutaron un iter operacional militar bien diseñado y pensado, que involucró acciones sucesivas acorde a su doctrina militar que implicó: ciberguerra, intervenciones en altamar a narcobarcos y narcosubmarinos, guerra electrónica, despliegue de personal de la CIA en territorio venezolano con observancia en territorios proxies al régimen narcoterrorista, identificación de blancos de interés regionales, estrangulamiento de fuentes de financiamiento, sanciones económicas, inclusiones en la lista Clinton u OFAC, etc.
En el caso de Bolivia, la existencia de un centro nuclear de producción de materia prima y derivados de estupefacientes en el territorio nacional, ya fueron identificados hace mucho tiempo. Para el Jefe de Estado y de las fuerzas de seguridad bolivianas, lo que acontece en Venezuela representa el inicio de luchas contra el narcoterrorismo que se extenderá también a nuestro territorio, teniendo el deber de prepararse para lo que viene, que es la lucha frontal contra dichos males, contra sus líderes, vinculados muy posiblemente con la corrupción, lavado de activos, legitimación de ganancias ilícitas, trata de personas y diversas actividades económicas desarrolladas en los último años de origen dudoso. Todos queremos la paz y deseamos que el digno pueblo venezolano recupere su libertad y democracia a la brevedad posible.
El autor es diplomático e internacionalista.
